Ya declarado culpable de “crímenes de guerra” por la justicia civil en 2023, Ben Roberts-Smith es ahora procesado penalmente, informa nuestro corresponsal en Sídney, Grégory Plesse. Quien antes era considerado un héroe de guerra en Australia está acusado de cinco crímenes de guerra, que habría cometido u ordenado, entre abril de 2009 y octubre de 2012 en la provincia afgana de Uruzgan (centro).
“Las víctimas no participaban en las hostilidades en el momento de su presunto asesinato en Afganistán”, declaró la comisionada de la policía federal Krissy Barrett. Según ella, “las víctimas fueron asesinadas por el acusado o por subordinados que actuaban bajo sus órdenes”.
Una acusación que empaña aún más una reputación ya mancillada. En 2018, una serie de artículos periodísticos relacionó por primera vez al soldado con el asesinato de prisioneros afganos desarmados a manos de soldados australianos, algo que él negó. Posteriormente, perdió los juicios por difamación que interpuso contra los medios que lo acusaban.
Estos medios acusaron al soldado, entre otras cosas, de haber empujado a un civil afgano desarmado desde lo alto de un acantilado y de haber ordenado a sus subordinados que lo mataran. También le reprocharon haber participado en el tiroteo de un hombre que llevaba una prótesis de pierna antes de utilizar dicha prótesis como recipiente para beber con sus compañeros.
Cerca de 40 asesinatos de civiles
La investigación duró cinco años, debido a la dificultad para recabar pruebas en Afganistán, explica Ross Barnett, director de la oficina especial encargada de la investigación. “A diferencia de una investigación clásica llevada a cabo en Australia, el desafío para nuestros investigadores es que no tenemos acceso a la escena del crimen. Por lo tanto, no hay fotos, ni planos del lugar, ni toma de medidas, ni recuperación de municiones ni análisis de rastros de sangre. Todos esos elementos materiales que normalmente se recabarían en una escena del crimen”, señala.
Podrían iniciarse otras acciones legales, ya que en 2020 el propio ejército reconoció que las fuerzas especiales habían cometido al menos 39 asesinatos de civiles en Afganistán, revelando así denuncias de ejecuciones sumarias, de la mayor cantidad de víctimas y de torturas perpetradas por las fuerzas australianas.
Australia desplegó un total de 39.000 soldados en Afganistán a lo largo de dos décadas, en el marco de operaciones dirigidas por Estados Unidos y la OTAN contra los talibanes y otras organizaciones. Las tropas australianas se retiraron oficialmente del país a finales de 2013.
Compartir esta nota
