“Hay cosas que cuando las estudiamos, las conocemos desde nuestro criterio de hoy en día, con nuestros valores, pues obviamente no, no pueden hacernos sentirnos orgullosos”: con estas declaraciones, el rey de España, Felipe VI, reconoció los abusos cometidos durante la colonización de América.
“Son declaraciones que se esperaban”
Las declaraciones tuvieron lugar durante la visita al Museo Nacional de Arqueología de Madrid frente al embajador de México. Este gesto del monarca busca arreglar las relaciones diplomáticas con México, después de que en 2019, el expresidente Andrés Manuel López Obrador exigiera a España que pidiera perdón por la conquista.
Patricia Galeana, historiadora de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), analiza el discurso: “Ha sido muy bien recibido este comentario del rey, y ayuda a sanar este desencuentro que se dio hace siete años, cuando hubo declaraciones de muchos personajes de la política española que fueron muy hirientes”, estima.
El rey Felipe VI afirmó que, durante la conquista, ocurrieron cosas que hoy en día no pueden hacernos sentir orgullosos. Algo evidente para María Alba Pastor, también historiadora de la UNAM, que asegura que no existe guerra o conquista sin excesos: “Creo que son declaraciones que se esperaban porque hay miles de fuentes que comprueban que la conquista no fue una pacificación, que fue una conquista violenta y que se cometieron, ciertamente, como dice el rey de España, abusos”.
“Tenemos que volver a hacer la historia”
Pastor explica que el enfado diplomático tuvo lugar en un periodo en el que varios países pidieron disculpas por los crímenes cometidos durante la época colonial. Ejemplo de ello fue el presidente francés Emmanuel Macron en 2018, quien pidió disculpas por las torturas cometidas en la guerra en Argelia; o el ex primer ministro canadiense, Justin Trudeau, que en 2019 reconoció el genocidio cometido contra mujeres indígenas.
“Creo que tiene que ser un punto de inicio porque tenemos que volver a hacer la historia. La historia ha sido muy sesgada. Tenemos que volver al estudio de las fuentes con ojos menos prejuiciados, menos sesgados. Y a partir de eso, en términos culturales, pues las relaciones serán vivas y seguirán siendo muy buenas. En términos económicos, pues la cosa marcha, la cosa no ha dejado de marchar”, subraya Pastor.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, quién no invitó al rey Felipe VI a su toma de posesión por esta polémica, reconoció que este gesto es un "un primer paso" para retomar la normalidad institucional.
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