Con AFP
"Todos, de algún modo, somos migrantes, todos somos peregrinos en camino a la patria celestial. Ayudémonos a hacer de esta travesía un lugar más humano para todos", remarcó el pontífice en su intervención en el centro de acogida "Las Raíces", ante centenares de migrantes y voluntarios.
Tenerife es una de las islas Canarias, situadas en el océano Atlántico, que se han convertido en una importante puerta de entrada para los inmigrantes irregulares que llegan a España y Europa.
Un poco más tarde, León XIV debe reunirse con asociaciones religiosas y laicas que ayudan a los migrantes, antes de celebrar una misa al aire libre en el puerto de Santa Cruz de Tenerife frente a decenas de miles de personas.
Tras visitar Madrid y Barcelona a principios de semana, el papa llegó el jueves a otra isla del archipiélago, Gran Canaria.
En ella condenó la "indiferencia" hacia los migrantes y arrojó una corona de flores al mar en el puerto de Arguineguín en homenaje a los miles de ellos que murieron al intentar llegar a las islas.
"La dignidad humana no tiene pasaporte", aseguró en el muelle antes de bendecir una cruz azul descolorida hecha con madera de una barcaza de inmigrantes.
"Hoy existen monstruos que acechan estos mares: mafias que trafican con la desesperación, tratantes que esclavizan mujeres y niños y la indiferencia de muchos que permiten que los pobres sean tragados por la explotación o por el olvido", dijo el papa, de 70 años.
Cerca de 1.200 personas murieron o desaparecieron en la ruta de África a las islas Canarias el año pasado, según la Organización Internacional para las Migraciones, lo que la convierte en una de las rutas migratorias más mortíferas del mundo.
Europa, donde los gobiernos han endurecido sus políticas bajo la presión de la extrema derecha, "no puede proclamar la dignidad humana y acostumbrarse a que el Mediterráneo y el Atlántico sean cementerios sin lápidas", afirmó.
León XIV señaló que la tragedia debe apelar a "la conciencia" de los países de origen y de tránsito, de donde los migrantes huyen de la pobreza y los conflictos y caen en manos de bandas de traficantes.
Desde Tenerife, el santo padre volará a Roma y se espera que hable con los periodistas en el avión.
Compartir esta nota
