El documental se estrena en el Kennedy Center, el centro cultural de Washington recientemente rebautizado como "Trump-Kennedy Center". En total, 1.700 cines de Estados Unidos y Canadá proyectan el documental sobre la Primera Dama, producido por Amazon, que también se estrena en una veintena de países alrededor del mundo. Está prevista igualmente una publicación posterior en el servicio de streaming Amazon Prime Video.
En la familia Trump, "el arte del negocio" es una habilidad bien compartida. Melania Trump lo ha demostrado al hacer subir las pujas por los derechos de su película. Este documental de algo menos de dos horas sigue a la Primera Dama en jets privados hacia Mar-a-Lago y en hoteles de lujo. Los espectadores "van a ver mi vida durante 20 días, de qué debo ocuparme, y creo que les gustará", aseguró Melania Trump el jueves por la noche ante los periodistas.
Trump afirmó que la película "es muy buena, glamur, muchísimo glamur". "Ella es muy influyente, alguien en quien puedo confiar", añadió junto a la exmodelo de 55 años, antes de someterse largamente a las preguntas de los periodistas sobre numerosos temas de política nacional e internacional.
75 millones de dólares
Sobre la alfombra de color negro —en consonancia con la estética en blanco y negro de la película— se dieron cita varios miembros de la administración Trump, como el secretario de Defensa Pete Hegseth, el emisario diplomático Steve Witkoff o el secretario de Salud Robert Kennedy Jr. También acudió el presidente republicano de la Cámara de Representantes, Mike Johnson.
Amazon tuvo que pagar 40 millones de dólares solo para adquirir la película. A ello se suman 35 millones de dólares de presupuesto promocional y de marketing. Numerosas voces consideran que el multimillonario Jeff Bezos busca ganarse el favor del presidente. Un "soborno de 75 millones de dólares", denunció el presentador del talk-show estadounidense Jimmy Kimmel.
Jeff Bezos, director de la firma californiana, es acusado de intentar comprar el beneplácito de la Casa Blanca, en un momento en que se observa desde hace meses un estrechamiento de vínculos entre él y el presidente estadounidense. El fundador del grupo estadounidense incluso obtuvo un asiento en primera fila durante la ceremonia de investidura del presidente el 20 de enero de 2025 en el Capitolio.
El "clima actual" no favorece la película
Una cosa es segura: la película no atrae multitudes. Según varios estudios, solo recaudaría cinco millones de dólares en su fin de semana de estreno. "Corran a verla, las entradas vuelan", escribió Donald Trump en redes sociales.
En la première de Broadway, en Londres, solo se había vendido una entrada el jueves por la noche. En Sudáfrica, la película incluso fue retirada de las principales salas justo antes del estreno, con el distribuidor alegando "el clima actual". El gobierno sudafricano mantiene relaciones tensas con la administración Trump, que ha criticado la postura de Pretoria en varias cuestiones de política interior y exterior.
La película también ha sido duramente criticada por la elección del director: Brett Ratner. Responsable de superproducciones como Rush Hour y X‑Men: La decisión final, fue acusado en 2017 de violencia sexual por varias mujeres —incluidas actrices— en pleno movimiento #MeToo.
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