Con AFP
Isaías perdió fuerza después de impactar la noche del viernes cerca de la localidad turística de Destin, en Florida, como un huracán de categoría 2 en la escala de Saffir-Simpson, con vientos máximos sostenidos de 165 km/h. El huracán "se ha debilitado muy rápidamente sobre Alabama y ha pasado a ser un ciclón postropical", informó el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (NHC) en su último boletín.
Sin embargo, el ciclón todavía puede provocar fuertes lluvias en el sur de Alabama, la costa noroccidental de Florida y Georgia, advirtió. El NCH prevé que Isaías se desplace hacia el norte y luego hacia el norte-noreste durante el fin de semana y que se disipe gradualmente al cruzar los valles de Tennessee y de Ohio. Isaías es el primer huracán que toca territorio continental de Estados Unidos desde Milton, en 2024.
La temporada oficial de huracanes del Atlántico se extiende del 1 de junio al 30 de noviembre. Aunque pueden formarse tormentas tropicales durante ese período, el primer huracán suele surgir mucho antes de octubre. La aparición tardía de Isaías en el Atlántico contrasta con lo ocurrido en el Pacífico, donde se han formado varios huracanes este año, entre ellos Polo, que alcanzó la categoría 5, la máxima en la escala Saffir-Simpson.
Los meteorólogos atribuyen esta diferencia a El Niño. Este fenómeno climático suele favorecer una mayor actividad ciclónica en el Pacífico. En el Atlántico, en cambio, altera los vientos de forma que dificulta el fortalecimiento de las tormentas y su evolución a huracán.
860.000 personas sin electricidad
Isaías ha dejado sin suministro eléctrico a unas 860.000 personas en Florida, Georgia y Alabama, según el sitio PowerOutage.
Poco antes de que tocara tierra, en Pensacola, unos 80 kilómetros al oeste de Destin, un periodista de AFP observó cómo los fuertes vientos arrancaban techos de viviendas y comercios, quebraban ramas de árboles y provocaban cortes de energía.
Ante los riesgos de ráfagas destructoras, fuerte oleaje y lluvias torrenciales, varios estados que bordean el Golfo de México, entre ellos Florida y Alabama, declararon el estado de emergencia y ordenaron evacuaciones. El presidente Donald Trump canceló su viaje previsto para el sábado al vecino estado de Alabama, donde debía asistir a un partido de fútbol americano.
Varios aeropuertos de Florida suspendieron temporalmente sus operaciones el viernes y las compañías petroleras Chevron y Shell evacuaron a trabajadores de varias plataformas. Cerca de dos tercios de la producción petrolera de la región y más de la mitad de la producción de gas quedó suspendida el viernes, según la Administración de Minerales Marinos de Estados Unidos. Esto supone cerca de 1,5 millones de barriles diarios de crudo retirados del mercado mundial.
Isaías amenazaba una región con numerosas refinerías, lo que podría agravar las dificultades de un sector ya sometido a fuertes tensiones por las guerras en Oriente Medio y Ucrania.
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