El Códice Azcatitlan es un manuscrito pictórico excepcional de apenas 50 páginas. Allí se cuenta la historia de los mexicas, la última civilización antigua mexicana, desde su migración a la ciudad sagrada de Tenochtitlan hasta su caída tras la conquista y su evangelización.
Este documento que dejaron los mexicas se conserva actualmente en la Biblioteca Nacional de Francia, pero gracias a un intercambio cultural entre los dos países, el Códice Azcatitlan puede verse de forma temporal en el Museo Nacional de Antropología. A cambio, México prestó el Códice Boturini, que se exhibe en París.
El historiador Baltasar Brito es uno de los curadores de la muestra mexicana y asegura que el hecho de "que por primera vez se pueda ver este códice después de 186 años nos cuenta precisamente cómo se dieron los hechos históricos, pero no contados por los conquistadores, sino es la voz de esos pueblos, la historia de esos pueblos, pero contada por ellos mismos. No es la voz de Hernán Cortés, no es la de Bernal Díaz, la de Tapia o de cualquier otro personaje, los frailes; es la voz de un tlacuilo que representa a todo un pueblo y que deja plasmada su percepción sobre una historia propia. Y en ese sentido tiene mucha más relevancia que sea la historia contada por ellos mismos."
Leer tambiénCódice Azcatitlan: regresa a México obra del siglo XVI tras pasar casi dos siglos en París
-Y usted como investigador, ¿qué posibilidad ve de que este código regrese definitivamente a México, que es una reivindicación del público y de los mexicanos?
"Creo que hay muchas posibilidades, pero eso dependerá del acuerdo al que se pueda llegar entre ambos países. Estoy seguro de que en un marco de amistad, se puede todo. Para México, un códice es un símbolo de identidad. Aquí me ha tocado ver gente que llora de la emoción. Las comunidades indígenas han venido y han hecho ciertos, este, rituales pequeños, hacen ciertas expresiones que de pronto uno las ve y dices: 'Yo nunca pensé que alguien de una comunidad sienta eso". Pero eso habla precisamente de un gran interés, de un gran amor a este tipo de artefactos culturales, porque son un espejo de las culturas que ellos todavía detentan, de un idioma que todavía hablan. Y qué mejor que un documento de estos se convierta en un símbolo de esa identidad, como lo es el Códice Azcatitlan para los pueblos de México, ¿no?"
Leer también¿Porqué son tan importantes los reclamados códices Azcatitlán y Borbónico para México?
La exposición del Códice Azcatitlan puede verse hasta el mes de diciembre en el marco de los festejos por los 200 años de las relaciones entre México y Francia.
Compartir esta nota