Por el corresponsal de RFI en El Cairo
¿SpongeBob amenaza la seguridad del Estado egipcio? Para entenderlo bien, hay que remontarse un tiempo atrás, cuando un grupo de adolescentes que querían divertirse creó una página titulada “Chakawa Ahali Qaa al Hamour” (قاع الهامور شكاوى اهالى). Qaa al Hamour es el nombre árabe de Bikini Bottom, la ciudad submarina donde vive Bob Esponja, protagonista de la famosa serie de dibujos animados del mismo nombre. ¿El objetivo de la página? Presentar, en tono humorístico, las quejas de los habitantes de la ciudad submarina.
Miles y, muy pronto, cientos de miles de personas han unido a la página. Los participantes comenzaron con quejas humorísticas, ilustradas mediante inteligencia artificial al estilo de la serie de dibujos animados. Pero, poco a poco, lo que era una broma de mal gusto contra un poder ficticio que imperaba en Bikini Bottom, empezó a adquirir una dimensión simbólica contra el poder real egipcio.
Cada ministerio tiene su propia página
Por ejemplo, se creó una página del Ministerio del Interior de Qaa al Hamour, muy parecida a la del auténtico Ministerio del Interior egipcio. Otros ministerios no tardaron en seguir el ejemplo. El Ministerio de Educación se convirtió en el de “obstrucción cerebral”, el de Información pasó a ser el Ministerio de Propaganda y el de Transportes, la “autopista hacia el más allá”. Los mensajes critican la vertiginosa subida de los precios, los impuestos que se imponen a los egipcios, el estilo de vida provocador de los ricos y poderosos o incluso la falta de democracia y de libertad de expresión en el país…
Posteriormente, las imágenes de los responsables políticos comenzaron a incorporar dibujos generados por inteligencia artificial para parecerse cada vez más al presidente Abdel Fattah al-Sissi. Fue entonces cuando las emisoras de radio, las cadenas de televisión y los periódicos afines al poder se pusieron en marcha y ahora arremeten con dureza contra Qaa al Hamour, que cuenta ya con más de 1,5 millones de seguidores. La página está acusada de sedición, de amenazar la seguridad del Estado y de suponer un peligro para la paz social. Algunos llegan incluso a hablar de terrorismo, ya que, al parecer, los Hermanos Musulmanes -una organización prohibida- estarían detrás de la creación de la página.
Algunos abogados ya han presentado solicitudes ante el fiscal general para emprender acciones legales contra la página. Ante estas amenazas, sus creadores han decidido suspenderla. ¿Será esto suficiente para calmar la tormenta? Mientras tanto, muchas otras páginas, del mismo estilo, se han subido al carro del fenómeno y han proliferado en las redes sociales.
Compartir esta nota
