Según los responsables del diario, el Ejecutivo ha retirado su publicidad y presionado a otros anunciantes privados para que hagan lo mismo con el fin de ahogarlos financieramente. También ha intervenido el medio en aspectos administrativos. Con el paso a una publicación exclusivamente digital, gran parte de la plantilla será despedida y no se descarta una venta.
Alfonso Albán, editor general del medio, nos explicó que se sentía "satisfecho por el trabajo que hemos venido haciendo. Pero también estoy preocupado porque no sabemos qué va a pasar".
Expreso denuncia que el Ejecutivo de Daniel Noboa trató de apoderarse de un importante paquete accionarial aduciendo irregularidades. Además, ha retirado toda su publicidad institucional y presionado a otros anunciantes para que abandonen el diario, que estima haber perdido un 70% de los anunciantes desde entonces. Todo ello, denuncian, por contar en sus páginas con voces críticas, como las de los periodistas Roberto Aguilar y Martín Pallares, así como por publicar algunas investigaciones sobre corrupción.
"Todo esto empezó en septiembre del año pasado. Nosotros, en agosto, habíamos publicado una gran investigación sobre negociados en el Seguro Social. Contamos cómo el dinero del Seguro Social había creado grandes fortunas de médicos particulares, ya que el Seguro Social no se abastece y tiene que derivar sus servicios a terceros. No es mera coincidencia que, justamente, publiquemos esto en agosto y resulte que en septiembre empieza todo este embate con mucha fuerza del gobierno en contra de Expreso", explica Albán.
El editor general del diario Expreso defiende la independencia del medio, sin importar el color del gobierno.
"Expreso fue muy crítico con el gobierno del expresidente Rafael Correa. Por eso el diario recibió duros cuestionamientos por parte del presidente Correa. Ahora tenemos un gobierno claramente de derecha que ha tomado una posición de cuestionamiento muy radical en contra de este medio de comunicación", agrega Albán.
La práctica de ahogar medios críticos atacando sus finanzas y así provocar un cambio de dueño o de línea editorial, como a todas luces parece ser el caso de Expreso, no es algo nuevo. César Ricaurte, director ejecutivo de Fundamedios, ONG que defiende la libertad de prensa y expresión en Ecuador, lo explica:
"Tenemos por lo menos seis casos de este tipo de transferencia de medios de comunicación a grupos empresariales. No tienen ningún ejercicio de transparencia. No sabemos quiénes son los propietarios finales de estos medios de comunicación ni tampoco de dónde proviene el dinero. Pero lo que sí podemos afirmar con rotunda certeza es que los medios de comunicación comprados de esta forma dan un giro de 180 grados en su línea editorial y se convierten, de repente, en medios de comunicación totalmente oficialistas", concluye.
El próximo 13 de octubre, la editora de Expreso realizará una junta de accionistas para aprobar la venta de inmuebles y propiedades con la que pagar las liquidaciones de los trabajadores. Algunas fuentes creen que el medio también podría ser vendido.
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