Otra fuente de seguridad, que también pidió el anonimato, indicó que la explosión en la mezquita, ubicada en el barrio de Tarlai, se debió a un atentado suicida.
"El atacante fue detenido en la entrada y se hizo estallar", afirmó.
Periodistas de AFP vieron a decenas de personas heridas llegar a un gran hospital con la ropa manchada de sangre.
Médicos y transeúntes ayudaban a las víctimas transportadas en ambulancias y al menos una llegó en el maletero de un coche.
El primer ministro pakistaní, Shehbaz Sharif, "condenó enérgicamente" el atentado, afirmando que sus autores serían encontrados y llevados ante la justicia.
Ningún grupo reivindicó hasta el momento el ataque, que se produce mientras las fuerzas de seguridad pakistaníes luchan contra la intensificación de las insurgencias en las provincias del sur y del norte del país, en la frontera con Afganistán.
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