Con el corresponsal de RFI en Seúl
Todo comenzó la semana pasada en la tribuna de las Naciones Unidas. El presidente ucraniano Volodímir Zelenski anunció que los dos prisioneros de guerra norcoreanos capturados en la región de Kursk se dirigían a Corea del Sur, donde deseaban solicitar asilo. "No fue fácil capturarlos vivos", añadió Zelenski.
El anuncio no cayó nada bien a Seúl. Para garantizar la seguridad de los prisioneros, y sobre todo la de sus familiares que aún se encuentran en Corea del Norte y que podrían sufrir represalias por parte del régimen, Corea del Sur habría acordado un pacto de confidencialidad al respecto, el cual Kiev habría violado. Ucrania niega la existencia de tal acuerdo, pero Seúl exige una disculpa oficial y ha convocado al embajador ucraniano en Seúl.
"Que la parte ucraniana haya violado el acuerdo de confidencialidad entre los dos países y divulgado (la información) unilateralmente constituye en sí mismo un hecho muy grave", declaró el domingo Seong Ghi-hong, secretario presidencial surcoreano de relaciones públicas.
En una carta dirigida a una oenegé de Seúl después de la captura, los dos soldados norcoreanos involucrados dicen querer una "vida normal" en Corea del Sur.
Uno de ellos contó que fue reclutado con 17 años y trabajó en una unidad de reconocimiento.
Según organizaciones de defensa de los derechos humanos, los soldados norcoreanos que van a combatir junto al ejército ruso en el frente ucraniano reciben la orden de suicidarse en vez de rendirse.
No es la primera vez que Kiev cruza líneas rojas con estos dos prisioneros norcoreanos. Al exponerlos ante los medios de comunicación, tal como lo hicieron las autoridades ucranianas, también infringieron el artículo 13 de la Convención de Ginebra.
La tensión va en aumento entre Kiev y Seúl. Algunos diputados del partido gobernante ya han pedido que se retire la ayuda humanitaria a Ucrania en respuesta a las acciones de Volodimir Zelenski.
Ucrania estima que decenas de miles de soldados norcoreanos han apoyado a las fuerzas rusas desde que Moscú invadió su territorio, en febrero de 2022.
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