Sonriente y visiblemente orgulloso, el líder norcoreano Kim Jong-un asistió a una demostración de fuerza de su ejército: la prueba de un destructor y el lanzamiento de un misil de crucero. Con cada proyectil disparado, la sonrisa iba haciéndose más amplia.
Pero el momento de mayor orgullo llegó con un anuncio que busca enviar un mensaje claro al exterior: la marina norcoreana comienza a dotarse de capacidad nuclear. Kim celebró lo que describió como “un cambio radical” en la defensa de la soberanía marítima del país, un avance que —según afirmó— Corea del Norte no había logrado “en medio siglo”.
Las pruebas militares, que incluyeron el lanzamiento de un misil de crucero mar-tierra, se realizaron poco después del congreso quinquenal del Partido de los Trabajadores, donde el líder norcoreano reiteró su compromiso de seguir fortaleciendo el poder militar del país, ya dotado de armas nucleares. Durante ese encuentro, Kim prometió responder “con firmeza” a cualquier amenaza externa.
La demostración de fuerza llega además en un contexto internacional particularmente tenso. Se produce pocos días después de que Estados Unidos e Israel iniciaran su ofensiva contra Irán, con el objetivo declarado de debilitar su programa nuclear, sus misiles y sus capacidades navales.
En ese marco, Kim inspeccionó el martes un buque de la clase “Choe Hyon”, uno de los dos destructores incorporados a la flota el año pasado, en momentos en que Pyongyang intenta reforzar su poder naval.
La capacidad nuclear norcoreana: el gran misterio
Corea del Norte es uno de los pocos países del mundo que ha desarrollado armas nucleares fuera del Tratado de No Proliferación Nuclear. Se cree que realizó su primer ensayo nuclear en 2006, bajo el liderazgo de Kim Jong-il, y desde entonces ha llevado a cabo varias pruebas subterráneas para perfeccionar sus dispositivos. Según estimaciones de institutos como la Federation of American Scientists y el Stockholm International Peace Research Institute (SIPRI), Corea del Norte podría poseer hoy entre 40 y 60 ojivas nucleares, aunque algunas estimaciones elevan la cifra potencial si se tiene en cuenta su capacidad de producir material fisible.
El programa nuclear norcoreano se basa principalmente en plutonio y uranio altamente enriquecido, producidos en instalaciones como el complejo nuclear de Yongbyon Nuclear Scientific Research Center. En paralelo, el país ha desarrollado una amplia gama de misiles balísticos capaces de transportar esas armas. Entre ellos destacan los misiles intercontinentales como el Hwasong-17 y el Hwasong-18 que, según Pyongyang, podrían alcanzar territorio estadounidense. La mayoría de los analistas coincide en que Corea del Norte ya dispone de una capacidad nuclear operativa suficiente para alterar el equilibrio estratégico en Asia oriental.
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