La Inteligencia Artificial se ha convertido en una herramienta imprescindible para los ciudadanos para hacer la declaración de renta y pedir ayudas. Carlos Viveros tiene un negocio audiovisual en Londres.
“Yo lo uso normalmente para e-mails, correos electrónicos, para cosas de mi trabajo, inclusive cuentas, que yo creo que es importante porque muchas veces pagamos impuestos de más cuando en realidad podríamos pagar de menos y mejorar nuestra calidad de vida. Yo suelo utilizar la inteligencia artificial para consultas porque es más rápido”, dice Carlos Viveros.
Ester Pérez también tiene un negocio de gimnasios y es autónoma. “Acceder a información y la suelo utilizar en todo momento. No es que deje a la agencia artificial que haga las cosas por mí, pero sí que muchas veces te lleva más rápido. Y más profundo a cualquier tipo de detalles”, dice Ester Pérez.
En el Reino Unido, los ciudadanos dejan de reclamar en ayudas y desgravaciones a las que legalmente tienen derecho unos 20.000 millones de libras anuales, el equivalente al 0,7% del Producto Nacional Bruto. La IA permite ahora que cualquier ciudadano redacte peticiones de nivel profesional de forma instantánea y sin tener que pagar a contables.
“Debemos usar la tecnología a nuestro favor. Pienso que si al gobierno le molesta que se hagan este tipo de cosas es porque estamos sobre pagando impuestos que no deberíamos”, dice Carlos Viveros.
Estas oleadas de reclamaciones han disparado el gasto del sector público porque tienen que revisarlas una a una y advierten que pueden llevar al colapso administrativo.
“Pero yo creo que la inteligencia artificial también la van a usar desde el otro lado y también desde el gobierno supongo que van a tener un acceso mucho más fácil para buscar si las cosas se hacen bien o se hacen mal; va a ser una criba mucho más rápida que antes utilizando, por ejemplo, solo las personas”, dice Ester Pérez.
Robert Salter, director fiscal de la compañía Blick Rothenberg, va más allá.
“Para consultar y cruzar los datos de los contribuyentes, los bancos también enviarán datos a la Agencia Tributaria -dice Salter-. Es posible que en el futuro veamos, por ejemplo, al servicio de inmigración enviándoles información sobre las personas que llegan al Reino Unido. Así que manejarán cada vez más datos y serán mejores y más potentes en la forma en que analizan y relacionan toda esa información."
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