Por la corresponsal de RFI en Pekín
Detrás de esta visita de Vladimir Putin se esconde también un acercamiento entre China y Rusia que se ha reforzado considerablemente desde el inicio de la guerra en Ucrania y las sanciones occidentales contra Moscú. Cooperación económica, energética, en infraestructuras… Ambos países han multiplicado los proyectos comunes en los últimos años, explica Ding Yifan, experto chino en relaciones internacionales.
“Llevamos un tiempo reforzando nuestra cooperación económica, desde que Rusia se vio sometida a sanciones cada vez más severas por parte del mundo occidental. China y Rusia son socios importantes para la cooperación energética, sobre todo en lo que respecta a los combustibles fósiles. Hemos construido gasoductos para llevar gas natural desde Siberia rusa a China y el proyecto está casi terminado”, detalla.
Pekín sigue rechazando cualquier lógica de alianza militar
Pero, a pesar de este acercamiento estratégico con Moscú, Pekín sigue rechazando oficialmente cualquier idea de alianza militar formal y busca, ante todo, presentarse como una potencia de estabilidad en un mundo azotado por las crisis y las tensiones geopolíticas. “En estos momentos, China recibe solicitudes de todas partes, ya que, en un mundo incierto debido a la guerra comercial, a los conflictos geopolíticos y a los conflictos militares, China se ha convertido en un valioso e importante punto de estabilidad en la escena internacional”, recuerda Ding Yifan.
Una imagen de potencia ineludible que Pekín busca proyectar más que nunca, al recibir uno tras otro a los líderes de las dos principales potencias rivales del planeta.
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