Con fuegos artificiales y música, los seguidores de Abelardo de la Espriella dan la bienvenida al nuevo presidente de Colombia, quien habla desde una cabina de vidrio blindada. Hace un año, un candidato de la derecha, Miguel Uribe Turbay, fue asesinado durante un mitin político en un barrio de Bogotá. Los simpatizantes del abogado están vestidos con la camiseta de la selección colombiana de fútbol. El tono del discurso de Abelardo de la Espriella es más moderado de lo habitual.
“Voy a gobernar para todos los colombianos, para quienes votaron por mí y para quienes escogieron otro candidato. No habrá vencedores ni vencidos, no habrá persecuciones”, dijo.
Adriana Herrera, de 52 años, es una gran admiradora del nuevo presidente colombiano: “Estoy feliz, feliz, feliz. No me cabe la emoción. Esto lo necesitábamos”.
Lo que más quieren los seguidores de Abelardo de la Espriella son resultados en la lucha contra los grupos criminales.
“Los grupos terroristas son los que prácticamente están haciendo de las suyas en varios territorios. Esto no se puede permitir. Tenemos que retomar el control del territorio y la forma de hacerlo es someterlos, encarcelarlos o darlos de baja”, sostiene René Cuza.
Los votantes de “El Tigre” tienen muchas expectativas. Abelardo de la Espriella asumirá el poder el 7 de agosto por cuatro años, pero sin mayorías en el Congreso.
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