Con la corresponsal de RFI en Montreal, Nafi Alibert, y AFP
En un contexto de distanciamiento con Washington, el aliado tradicional de Bruselas y Ottawa, la jefa de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, propuso el miércoles a Canadá convertirse en el primer "miembro asociado" del bloque.
En Estrasburgo, el anuncio provocó aplausos atronadores. Pero al otro lado del Atlántico, ya está surgiendo algunas preguntas, porque nadie sabe exactamente qué significaría un Canadá como "miembro asociado" de la Unión Europea.
Preocupación por la soberanía
La primera preocupación: la soberanía. Para la oposición conservadora, es la línea roja. No permitirán que Bruselas imponga sus normas a Canadá, advirtió el líder conservador Pierre Poilievre. Una desconfianza que ya había expresado el día anterior, aunque sin poner en duda el acercamiento con Europa.
"A pesar de que apoyamos el libre comercio y la cooperación en defensa con Europa, no apoyamos la idea de obligar a los canadienses a pagar tasas e impuestos al gobierno en Europa, a seguir los derechos europeos o a permitir políticas en materia de frontera", afirmó.
Sin embargo, en esta fase, estos escenarios no aparecen en ninguna de las medidas presentadas. Ottawa repite que esta nueva relación aún está por definirse. Aunque el gobierno acoge con satisfacción una futura "alianza mucho más fuerte y ambiciosa con Europa", evita cuidadosamente usar la expresión "miembro asociado" en sus comunicaciones.
Esta advertencia está bastante alineada con la opinión pública: ocho de cada 10 canadienses quieren avanzar más con Europa, pero permaneciendo fuera de la Unión.
Trump molesto
La propuesta de Von der Leyen que molestó a Donald Trump. El presidente estadounidense, en la noche del miércoles, lo consideró "un acto hostil" y amenazó con imponer "aranceles muy serios" o con dejar de "comerciar con Europa".
Este jueves, Bruselas respondió negando cualquier hostilidad o voluntad de aliarse contra Estados Unidos. "La propuesta para reforzar nuestra asociación con Canadá no está dirigida contra nadie", declaró Olof Gill, portavoz de Comercio de la Comisión Europea.
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