"Esta es la última oportunidad para cambiar". Así de claro fue el laborista Andy Burnham el pasadso viernes tras lograr su escaño en el parlamento británico, tras una jugada clave para poder apartar a Keir Starmer del 10 de Downing Street. El alcalde de la metrópolis de Manchester lograba, tras ganar unas elecciones parciales en un condado del norte de Inglaterra, la llave para una revolución interna que ya comienza a moverse desde este fin de semana. Burnham ya ha asumido en público su voluntad de desafiar al actual primer ministro, lo que supondría, según sus propias palabras, un "punto de inflexión" para el país.
Burnham ha logrado una arrolladora victoria en la cinrcunscripción de Makerfield, con el 54,8% de los votos, y se ha impuesto con claridad sobre los dos candidatos de ultraderecha y demuestra que en estos momentos es el activo político más poderoso para hacer frente a la formaci{on populista de Nigel Farage, Reform UK. La de Makerfield ha sido una de las elecciones parciales (by-election) más relevantes de la historia reciente del Reino Unido.
Varios ministros del Gobierno británico han expresado en las últimas horas que Starmer debería dimitir después de que el hasta ahora alcalde de Mánchester, Andy Burnham, haya logrado un escaño parlamentario que le permitiría desafiar el liderazgo laborista. La titular británica de Transportes, Heidi Alexander, sería la primera en habérselo expresado en privado según recogen BBC, Times, o el Financial Times. Además de Alexander, también habrían hecho lo mismo el ministro de Energía, Ed Miliband, y la responsable de Interior, Shabana Mahmood. Según Times, varios ministros estarían dispuestos a dimitir en cadena si Starmer no se aparta.
Starmer ha mantenido reuniones y llamadas con ministros de su gabinete este viernes con el objetivo de defender su liderazgo.
Ahora, para activar ese mecanismo, Burnham debe demostrar que cuenta con el apoyo de, al menos 81 diputados laboristas -el 20 % del total de sus escaños-, una cifra que, de acuerdo con el sitio web de noticias LabourList, afín al Partido Laborista, ya habría conseguido, con nombres de actuales ministros de Starmer incluidos.
En un momento en el que Reform UK lidera la mayoría de las encuestas nacionales y amenaza con romper definitivamente el mapa político británico, muchos diputados laboristas consideran que Burnham es el único dirigente capaz de frenar el avance del populismo de derechas.
El Partido Laborista goza de una mayoría absoluta en la Cámara de los Comunes, pero los partidos en el Reino Unido tienen el poder de cambiar al líder del Gobierno en cualquier momento, según una tradición que se ha repetido especialmente en la última década. El Partido Conservador tuvo tres líderes y primeros ministros distintos entre 2022 y 2024, cuando el partido sufrió contra Starmer la peor derrota de su historia.
El mal resultado de los laboristas en las elecciones locales del 7 de mayo desató la carrera para reemplazar a Starmer, que es ahora tan impopular como sus predecesores Rishi Sunak y Boris Johnson.
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