“¡Esto no es un partido de fútbol!”. La presidenta del Bundestag, la cámara baja del Parlamento, tuvo muchas dificultades para hacer frente a los diputados de la AfD, aún más ruidosos de lo habitual, envalentonados tras su histórica victoria del domingo en Sajonia-Anhalt, informa nuestro corresponsal en Berlín, Pascal Thibaut.
La copresidenta de la AfD, Alice Weidel, quien abrió el debate, consideró que los días del gobierno de Merz estaban contados. Alice Weidel pintó un panorama sombrío de Alemania, sacudida por una profunda crisis económica y donde la inmigración es sinónimo de inseguridad y vacía las arcas del Estado.
Friedrich Merz, debilitado desde la derrota de su partido el domingo pasado —con un 17 % de los votos— en una región que él mismo dirigía, optó sin embargo esta vez por atacar de frente a la AfD. Aseguró que la extrema derecha, a pesar de su 44 % de los votos, no contaba con mayoría absoluta. “No lo lograrán en ningún lado de Alemania”, afirmó el canciller.
El canciller también criticó el término “remigración” —es decir, la expulsión de extranjeros—, que para el líder de la CDU es sinónimo de una limpieza étnica. “Si quienes trabajan en Alemania tuvieran que abandonar el país porque se convierte la ‘remigración’ en una directiva”, varios sectores de la economía ya no podrían funcionar, continuó el canciller, citando en particular la “artesanía”, los “centros de atención médica” o incluso los “restaurantes”.
Friedrich Merz también denunció la cercanía de la AfD con Moscú y reprochó al principal partido de oposición no haber comentado, y mucho menos condenado, los recientes ataques híbridos de los que, según el gobierno alemán, es responsable Moscú. “No han dicho nada, señora Weidel, sobre lo que pasó el 4 de agosto”, en referencia al hallazgo, en la noche del 4 al 5 de agosto, de un dron cargado de explosivos en la zona de seguridad de las operaciones de carga del aeropuerto, cerca de varios aviones de carga ucranianos, y a que un segundo dron habría alcanzado un avión de carga de DHL unos minutos después.
Compartir esta nota
