El economista Luis Reyes advirtió que el Gobierno debe enviar señales claras de austeridad si pretende mantener la credibilidad y pedir a la población que asuma los efectos del encarecimiento del petróleo, en medio de un contexto internacional marcado por tensiones en Medio Oriente.
En una declaración pública, el también titular de la Secretaría de Asuntos Económicos del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) insistió en que el recorte del gasto estatal no solo es una medida económica, sino un gesto político necesario para sostener la confianza ciudadana. A su juicio, sin ese paso previo, cualquier ajuste que recaiga sobre la población carecería de legitimidad.
“El Gobierno debe explicar claramente cuáles son las circunstancias que enfrenta y mandar una señal de austeridad, porque si no lo hace, no tendrá el reconocimiento ni la credibilidad para pedirle a la sociedad que soporte los ajustes necesarios”, sostuvo.
Reyes planteó que el desafío va más allá del alza puntual de los combustibles. Señaló que el verdadero problema radica en el comportamiento del precio del barril de petróleo en los mercados internacionales y su impacto en la economía local, lo que podría obligar a tomar decisiones más profundas.
Aunque reconoce que el escenario es complejo tanto para República Dominicana como para el resto del mundo, advirtió que posponer medidas de contención del gasto solo agrava el margen de maniobra del Gobierno. En ese sentido, reiteró que la administración pública debe “reajustarse primero” antes de trasladar cualquier carga adicional a los ciudadanos.
El planteamiento vuelve a poner sobre la mesa un tema recurrente en momentos de চাপ económica: la coherencia entre el discurso oficial y las acciones concretas, especialmente cuando se trata de pedir sacrificios en un contexto de incertidumbre global.
Compartir esta nota
