El Partido Comunista del Trabajo (PCT) anunció la culminación de su XI Congreso Nacional, celebrado bajo la consigna: “El partido, la lucha de la clase trabajadora, popular de masas y la revolución, es un asunto de conciencia revolucionaria”.
El evento marcó un momento clave en la organización con la elección de Aquiles Castro como nuevo secretario general, en sustitución de Manuel Salazar, quien ocupó el cargo desde 1994.
Castro, militante con trayectoria desde los años 70 en el MPD y fundador del PCT en 1980, fue presentado por el secretario general saliente, y contó con la ponderación de Rafael Chaljub Mejía, primer secretario general de la organización entre 1980 y 1994.
Con este relevo, el PCT reafirma su compromiso con los principios del marxismo-leninismo y la lucha por una revolución democrática y antiimperialista con perspectiva socialista.
Evaluación política
Durante el congreso, la organización realizó un análisis de la situación nacional, en el que alertó sobre lo que considera riesgos para la soberanía y el crecimiento de corrientes conservadoras en el país. En ese contexto, cuestionó la presencia de tropas estadounidenses en instalaciones militares y civiles de la República Dominicana.
Asimismo, expresó críticas a la gestión del gobierno actual, al que atribuye casos de corrupción y una supuesta actitud de subordinación a los Estados Unidos.
En su evaluación, también advirtió sobre el aumento del conservadurismo, la xenofobia y la restricción de derechos democráticos, elementos que, según la organización, configuran un escenario preocupante para la vida política nacional.
En el plano internacional, el XI Congreso reafirmó su solidaridad con Cuba y Venezuela y denunció el retorno de la Doctrina Monroe en América Latina, situando estos procesos en un contexto geopolítico marcado por el ascenso de nuevas potencias y el fortalecimiento de bloques como los BRICS, vistos por el partido como contrapeso al orden financiero tradicional.
Proyección hacia 2028
Como resolución estratégica, el PCT anunció que trabajará activamente en la construcción de una opción política unitaria para las elecciones de 2028, con el objetivo de agrupar a las “reservas democráticas, patrióticas y de las izquierdas”, tanto orgánicas como no orgánicas, y disputar el poder a las élites tradicionales.
“El impulso a la lucha de la clase trabajadora y popular de masas es la tarea principal y más urgente de nuestro partido”, concluyó la declaración final del evento.
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