Erich Fromm plantea que el vació existencial no surge de una falta de recursos materiales sino de la alienación y del predominio de la orientación del tener sobre el ser en la sociedad moderna, señalaba; que la felicidad se experimenta como la consecuencia de una vida auténtica, creativa y coherente.
Fromm explica que el sistema capitalista moderno empuja a las personas a buscar sentido a través de acumulación de bienes, estatus y placeres, lo cual no llena la esencia humana, sino que luego que las personas van tras ellos y en muchos casos obtenerlos tenemos como resultado una sensación de frustración.
La teoría de Fromm plantea que el hombre, quien conquisto la libertad, para liberarse de ataduras externas, (libertad negativa), ese mismo hombre, muchas veces no sabe que hacer con ella y regularmente cae en el conformismo social y consumismo, en vez de utilizar esa libertad para la creatividad, la razón y el amor.
Los retos más representativos de Fromm corresponden a abstracciones analíticas fundamentadas en complejos procesos de aprendizaje y adaptación adquiridos en las diferentes etapas de socialización de los individuos, por lo regular tratando de minimizar la imperiosa influencia instintiva y narcisistas destructores provenientes del exterior.
Si analizamos brevemente nuestra historia dominicana reciente, como país dependiente de la economía Norte Americana y si tomamos como referencia la forma en que se vivía durante la gran depresión de los años 1930 s en los EEUU, donde las personas tuvieron que importantizar lo material por razones obvias. Hoy presenciamos una situación completamente distinta, sin precedente alguno con singulares cambios abrumadores e inesperados tales como la automatización y la despersonalización en el ámbito académico y laboral, lo que provoca esa falta de identidad social y esa incertidumbre en la adultez de no estar seguros, en el momento que podríamos ser sustituido laboralmente, lo que para muchos representaría la alienación en la sociedad de consumo.
El comportamiento de las personas en torno a las redes sociales y las plataformas de entretenimiento digital, podríamos verlo denunciado en Fromm, con la diferencia que actualmente, en muchas ocasiones, no importa tanto el tener como el parecer, la apariencia externa. Lo superficial y que detrás de esta búsqueda de llenar esos vacíos existenciales a través del parecer, también está permitido la alteración real de la realidad, mediante filtros o manipulación de la imagen producidas por Inteligencia artificial.
Observamos que el ilimitado acceso a información digital regularmente mal interpretando y maliciosamente premeditadas para crear tendencias, son un tipo de negocio que no discrimina edad de consumo, ni les importa el impacto comportamental del usuario, perecería como si no existiera una regulación ética para estos medios digitales los cuales son políticamente justificados mediante la susodicha globalización.
Vemos entonces una fuerte contradicción para la preservación de la salud mental de muchas personas ya que la salud mental y el sentido de la vida, se logran mediante la orientación productiva que sale de una personalidad, en donde el individuo se valora se reconoce con talentos que ofrecer a los demás, así como también de una actitud de amabilidad ante los demás evitando la discriminación de personas, por sus gustos, razas o religión.
Esta conexión con los demás en una perspectiva de aceptación y respeto permitirá el escenario para el reconocimiento social, desde una realidad concreta y positiva. Que contradictoriamente es lo que no se promueve en la mayoría de las redes y plataformas de entretenimiento digital.
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