En mis 53 años de intensa vida académica, inserto en la única Universidad en que he desarrollado mis modestos saberes cognoscitivos, la UASD, en la misma no había contemplado un proceso eleccionario tan hermoso, tan democrático y de hermandad entre los aspirantes y miembros docentes del Claustro.
La Primada de América, además de su antigüedad, acercándose a los 500 años de su fundación por los tribunos dominicos, conducida inicialmente por Fray Antón de Montesinos y Fray Pedro de Córdova, hoy, en estos turbulentos tiempos, nos regala en su gesto democrático de caras a la Elecciones del 17 de junio el más insigne ejemplo que ha de imitar la sociedad dominicana en el emprendimiento de su política partidaria.
La Universidad se crece en ofrecer a dominicana y al mundo académico su oferta de los académicos a la Rectoría, Vicerrectores, Decanos y Directores de Facultades y Escuelas, cientos de Doctores y Magisters de alta calidad, con una asombrosa experiencia de docencia, investigación y publicaciones, incluso en revistas indexadas internacionales, que hablan de la presencia pujante de una élite de intelectuales que son orgullos de la Nación.
Una fracción de ellos asume la sagrada responsabilidad y compromiso de conducir la UASD hacia un destino programático, puesto de manifiesto en cada evento, despersonalizando su propuesta, en aras de pensar en la Institución, así como ente en la perspectiva de consolidar con mayor calidad su docencia, investigación y extensión, los tres ejes imprescindibles de su quehacer universitario.
En esa virtud se arremolinan en las candidaturas, al son de la alegría y propuestas, la familia universitaria con una prudencia y fervor festivos, que ninguna otra institución implementa en sus períodos electorales. Por esa entrega de valor, nos damos la libertad de apoyar cada colectivo o académico a quien se considere pertinente. En mi caso me inclino por Jorge Asjana a la Rectoría y Gerardo Roa a Vicerrectoría de Extensión y su cuadro asociado, reconociendo la valía académica de los que pudieran ser idóneos en el desempeño de la Universidad.
Debo aclarar que una buena parte de la sociedad dominicana posee una falsa imagen de la UASD actual, traumatizada por ciertos hechos pretéritos, que fueron ya superados y que pululan en mentes petrificadas; la Universidad de hoy es otra, totalmente moderna, con 360 PHD, publicaciones de libros cada mes, publicaciones en Revistas Indexadas, articulistas en Medios. Alentamos a que conozcan en su Campus los diversos laboratorios modernos, la Cámara Gesell de Psicología, los estudios de T. V., podcast y radio en Facultad de Humanidades y el deslumbrante Museo con piezas antiquísimas. Ni hablar del remozado laboratorio de Anatomía y cadáveres para aprendizajes en disección por estudiantes de medicina.
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