"Hay que ser revolucionaria en la calle, en la casa y en la cama." Magaly Pineda
El miércoles 18 de mayo del 2016 un grupo de mujeres se reunió en la casa de una de ellas a conversar. Y al principio el tema sonaba muy académico: 100 años de feminismos dominicanos. Pero la que lo presentó lo hizo de una manera tan amena que nos pareció, como efectivamente es, un tema crucial y fascinante. Aprender sobre la historia casi siempre oculta de las mujeres y la creatividad con la que las primeras feministas dominicanas navegaron su mundo nos dejó embelesadas a todas. La conversación fluyó entre la tertuliante y las mujeres jóvenes, no tan jóvenes y mayores que estábamos, y al final de la jornada se multiplicaron las risas y los abrazos. En ese momento no lo sabíamos, pero esa noche Yildalina Tatem Brache y yo iniciábamos en su casa lo que hoy es la primera década de la Tertulia Feminista Magaly Pineda.
La idea había surgido de manera espontánea en el conversatorio que organizó Yildalina sobre el segundo documental de su serie «Mujeres extraordinarias» en octubre del 2015. (Por cierto, acaba de estrenar el tercero: «Mujeres extraordinarias: así en la guerra como en la paz»). Las protagonistas de esa segunda entrega son las líderes feministas Magaly Pineda, Lourdes Contreras, Susi Pola y Milagros Ortiz Bosch. Y en la sesión de preguntas y respuestas con tres de ellas, varias compañeras del movimiento feminista plantearon con nostalgia que la conversación les recordaba las tertulias en casas que hacían décadas antes.
Yildalina, con su energía característica, ofreció su casa para el primer encuentro y yo ofrecí la mía para el segundo. Aunque no sabíamos que nuestras propuestas conducirían a lo que es hoy la Tertulia, las dos habíamos soñado en nuestras trayectorias respectivas con acercar más el movimiento feminista a la gente joven. Este espacio nos permitió hacer ese sueño realidad y, desde entonces, la Tertulia, como la llama cariñosamente la gente, ha evolucionado ajustándose a los nuevos tiempos. Por ejemplo, ahora hacemos más tertulias abiertas al público en general que cerradas en las casas de las compañeras. También nos enfocamos más aún en la gente joven y tengo el honor de liderar un equipo de coordinación amplio y multigeneracional después de que Yildalina saliera hace unos años para dedicarse a otros proyectos, como el tercer documental que les mencioné.
En el nuevo equipo están Rossy Matos, Rosalía Piña, Riamny Méndez y Patricia Grassals, y también estuvo por varios años Angélica Rodríguez Bencosme, quien salió para dedicarse más de lleno a la Cooperativa Feminista, otra iniciativa hija de la Tertulia propuesta originalmente por Yildalina y que ahora continúa otro equipo espectacular. A pesar de los cambios, nuestro objetivo sigue siendo el mismo: ofrecer un espacio de aprendizaje y difusión sobre derechos humanos, igualdad, movimientos sociales y feminismos para contribuir a construir una sociedad más justa donde quepamos y seamos felices todas las personas. La modalidad varía en función del público al que queremos llegar y los medios que utilizamos. Pero esa sigue siendo la meta desde esa noche sin igual en la que Ginetta Candelario nos compartió lo que ella, April Mayes y Elizabeth Manley aprendieron editando los dos volúmenes de historia del movimiento feminista dominicano publicados por el Archivo General de la Nación.
Cada vez que reviso los contenidos que hemos abordado en estos 10 años me vuelve a alegrar la generosidad de las y los tertuliantes, las personas que nos regalan su tiempo compartiendo sus ideas y sus perspectivas, y la diversidad de temas sobre los que hemos conversado. Y es que van desde las relaciones de pareja igualitarias hasta la maternidad y la paternidad responsables y amorosas, desde la sabiduría de la menopausia hasta la realidad de los embarazos adolescentes, o desde las formas amorosas y no violentas de ser hombres hasta encuentros entre las diferentes tertulias feministas que ya existen en el país.
Y menciono esos encuentros porque la nuestra fue la primera tertulia feminista formal, pero no es la única del país. Luego surgieron la Tertulia Feminista del Sur en Barahona y en Bonao las compañeras de Aquelarre RD crearon un espacio similar sin saber sobre la nuestra. Con ambos grupos hemos tenido intercambios maravillosos en nuestras visitas desde Santo Domingo a Bonao y Barahona, y también visitamos a las compañeras de Salcedo y de Santiago. En todas estas ciudades, nuestras compañeras realizan un trabajo comunitario bellísimo, incluyendo la creación de locales como los que inauguraron recientemente en Barahona y en Bonao, en los que han ampliado las múltiples actividades educativas, de concientización y de movilización que realizan en sus provincias.
En Santiago también estuvo por varios años la Tertulia Feminista Petronila Gómez y esperamos que otro grupo se anime a reactivarla pronto. De hecho, el 24 de abril del 2020, en plena pandemia y durante otro aniversario de la Revolución del 1965, tuvimos un encuentro chulísimo que llamamos la Tertulia de Tertulias, en el que conversamos de manera virtual integrantes y cofundadoras de todos los grupos que les menciono. Ahí compartimos ideas y lecciones aprendidas a partir de nuestras experiencias y nos divertimos muchísimo viendo las diferencias y similitudes entre nuestros espacios. (Si usted o alguien que conoce está interesada en iniciar una tertulia o colectivo feminista en su provincia, mándenos un mensajito a nuestra cuenta de Instagram @tertuliafeministamp o a nuestras compañeras en @tertulia_feminista_sur o @aquelarrebonao para ayudarles).
Momentos terribles como el actual, en el que nuevamente somos testigos del recrudecimiento de los feminicidios, reconfirman la importancia de espacios como las tertulias feministas. Estos espacios e iniciativas similares, como lo que fue la exitosa campaña Resetéate, deberían incluir también la implementación de la educación para la igualdad desde una perspectiva de género y la educación sexual integral; dos de las políticas públicas esenciales que nos faltan para que dejemos de enterrar mujeres. Muchos de los comentarios en las redes sociales evidencian que seguimos intentando detener una hemorragia con una curita. Como sociedad seguimos sin entender que el problema no es lo que haga o deje de hacer una mujer antes de ser asesinada. El problema es que tantos hombres siguen pensando que las mujeres son de su propiedad. Muchos hasta lo dicen antes de matarlas: «Si no eres mía, no serás de nadie». Vamos a tener hombres asesinando mujeres hasta que todo el mundo, especialmente las autoridades, hagamos el esfuerzo de cambiarnos el chip.
En la Tertulia Feminista Magaly Pineda y en nuestras tertulias hermanas hacemos actividades y creamos contenido justamente para ayudarnos a cambiar ese chip. Y lo hacemos especialmente para las personas más jóvenes, pero con la mirada puesta en todos los grupos de la población. De manera similar, la campaña Resetéate fue diseñada por personas jóvenes para desmontar el machismo y sigue siendo un ejemplo crucial, como también lo han sido los diferentes intentos de coordinar con el Ministerio de Educación para formar a nuestros niños y niñas teniendo la igualdad como referente desde los años noventa, y que continúan obstaculizando los sectores conservadores.
Igual que hacían esas chicas y chicos jóvenes de Resetéate (y ojalá aparezcan los fondos para retomarlo), en la Tertulia Feminista Magaly Pineda cultivamos la alegría en todo lo que hacemos porque solo así podremos lograr que estos cambios sean sostenibles en el tiempo, en nuestras mentes y en nuestros cuerpos. Por eso, además de los muchos temas serios de derechos humanos que abordamos, muchas de nuestras actividades son tertulias y talleres de autocuidado, de salud de las mujeres, de baile y de celebración.

Y es en ese espíritu de celebración como resistencia que caracterizaba a Magaly Pineda, la fantástica líder feminista a la que rendimos homenaje, que nos encuentra la llegada de esta primera década. Con esa misma resiliencia es que aspiramos a convertirnos en una referencia sobre igualdad y derechos humanos no solo en nuestro país, sino en Latinoamérica y el resto del Caribe en esta nueva década que inicia. Para eso ya estamos planificando y creando cosas chulas.
Pero primero hay que celebrar, y lo haremos mañana jueves 21 de mayo a las 6:30 p. m. en el Centro Cultural Indotel, en la Isabel La Católica esquina Emiliano Tejera. Lo haremos presentando nuestra nueva línea gráfica también inspirada en Magaly Pineda, estrenando el documental «La Tertulia: una década de la Tertulia Feminista Magaly Pineda» y conversando sobre lo logrado hasta ahora. Falta mucho por hacer y mucho por cambiar para construir el mundo justo que queremos. Les invitamos a hacer una parada mañana para celebrar y llenarnos de energía para que podamos lograrlo.
¡Celebren con nosotras!
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