El pasado 30 de junio se anunció que el papa León XIV había designado a Alessandra Smerilli como Prefecta del Dicasterio para el Desarrollo Humano, noticia que require ser profundizada para entender mejor las implicaciones de esta información.
El primer paso fue indagar cuáles son sus funciones y que autoridad eclesial las define. En orden ascendente, los papas pueden responder preguntas, pronunciar homilías, publicar cartas y exhortaciones apostólicas, circular encíclicas y, finalmente, dar a conocer constituciones apostólicas. Estas últimas se usan para resumir los resultados de los concilios, ofrecer definiciones dogmáticas, decidir sobre la erección de diócesis y definir las reglas para el funcionamiento de altas instancias como la elección papal o el de la curia romana.
Las funciones del dicasterio de Alessandra Smerilli están explicitadas en la constitución Predicate Evangelium que fue promulgada por el papa Francisco, también en un mes de junio, pero de 2022, para regular lo relativo a la organización de la Curia Romana. Esa constitución define al citado dicasterio como supervisor y líder de las acciones de la Iglesia católica en cuestiones relacionadas con la economía y el trabajo, el medio ambiente, la salud, las migraciones y las emergencias humanitarias. En otras palabras, se trata de un super ministerio que combina responsabilidades normalmente repartidas entre los ministerios de Trabajo, Medio Ambiente y Relaciones Internacionales de la mayoría de los estados.
¿Y acaso ella cuenta con conocimientos y experiencias que la ayuden en esta enorme tarea? Sea usted el jurado. Es titular de un diploma en economía por La Sapienza de Roma y de un doctorado en la misma materia por la Universidad de East Anglia, en el Reino Unido. Es profesora extraordinaria de economía política y estadística en la Pontificia Facultad de Ciencias de la Educación Auxilium, donde también forma parte de su consejo de dirección. Además, enseña economía, ética y finanzas en la Universidad Pontificia Salesiana. Desde 2008 participa en los comités científicos y organizativos de las Semanas Sociales de los Católicos Italianos, iniciativa de la que es secretaria desde 2013. También integra comités éticos vinculados a organizaciones de economía social.
Entre 2018 y 2020 participó como auditora en el Sínodo de los Obispos sobre los jóvenes y fue nombrada consejera del Estado de la Ciudad del Vaticano. Además, durante la primavera de 2020 coordinó el grupo económico de la Comisión Vaticana COVID-19, creado por el papa Francisco para responder a los desafíos sociales y económicos provocados por la pandemia. Un año después fue nombrada miembro del dicasterio que pronto dirigirá.
Entre 2023 y 2025 continuó recibiendo encargos relevantes: integró el consejo directivo del Centro de Educación Superior Laudato Si’, colaboró con Caritas International en una publicación sobre liderazgo y participación de las mujeres y fue nombrada por el papa Francisco miembro de la Comisión para las Donaciones a la Santa Sede.
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