Los críticos suelen describir a los BRICS como un grupo heterogéneo de mercados emergentes que se ponen de acuerdo en muy poco y logran aún menos.
Sin embargo, ante los aranceles del presidente estadounidense, Donald Trump, su guerra en Irán y sus ataques a la cooperación internacional, a los líderes del bloque de 10 naciones no les costó mucho unirse este fin de semana para expresar su oposición.
Xi Jinping de China, Vladimir Putin de Rusia y Narendra Modi de India, país anfitrión de la cumbre, se encontraban entre los líderes que acordaron el sábado una declaración de 45 páginas en la que arremetieron contra el proteccionismo y las sanciones económicas y pedían la paz en el Golfo.
"Lo que se está viendo este fin de semana en Delhi en los BRICS es una creciente frustración con el trumpismo", dijo Ashok Malik, director para India de la consultora Asia Group.
"Los BRICS no son un bloque político ni una organización comercial, pero esta declaración es lo más cerca que han estado los BRICS de adoptar una postura política común. Y, en cierto sentido, el trumpismo se lo ha buscado".
Los asistentes señalaron que la imagen de Xi, Modi y Putin sonrientes y tomados de la mano en la cumbre contrastaba con el desorden en Occidente, donde Trump se encuentra aislado y Europa está preocupada por problemas internos como el aumento de la deuda y las disputas sobre la inmigración.
Xi habló de una "década dorada" venidera que le espera a los BRICS, ya que China asumirá el liderazgo del grupo después de que India lo ceda el próximo año. Beijing considera que este bloque y otras agrupaciones, como la Organización de Cooperación de Shanghái de países euroasiáticos, son foros alternativos para redefinir el orden mundial, reducir la influencia de EEUU y afianzar su liderazgo en tecnologías como la inteligencia artificial (IA).
"Los BRICS son una plataforma vital para la coordinación entre China y otros países del Sur Global", dijo Zhao Minghao, profesor del Instituto de Estudios Internacionales de la Universidad de Fudan en Shanghái.
La cumbre brindó una oportunidad importante para que Xi y otros líderes de los BRICS discutieran temas como la guerra en Irán antes de la reunión prevista entre el presidente chino y Trump a finales de este mes, señaló Amit Ranjan, de la Universidad Nacional de Singapur.
"El mero hecho de que los líderes de los BRICS se reúnan es muy importante en un momento en que el mundo es tan inestable y el multilateralismo enfrenta grandes desafíos", le dijo al Financial Times (FT) el ministro de Relaciones Exteriores de Brasil, Mauro Vieira, quien representó al presidente Luiz Inácio Lula da Silva en la reunión. "Prácticamente todos los jefes de Estado de los BRICS están aquí".
Las divisiones entre las naciones clave del bloque se dejaron temporalmente de lado para la reunión de Nueva Delhi; China e India, rivales durante décadas, lograron un acercamiento provisional tras varios años de tensión a raíz de un conflicto fronterizo. Ambos países son competidores económicos, e India busca atraer inversión extranjera en el sector manufacturero.
Rusia, considerada por Europa como una grave amenaza para la seguridad, se presenta dentro de los BRICS como un socio que ofrece petróleo, fertilizantes y metales a los países en desarrollo preocupados por el abastecimiento en medio de las interrupciones provocadas por la guerra del Golfo encabezada por EEUU.
Putin, quien hacía su primera aparición en persona en una cumbre de los BRICS fuera de Rusia desde la invasión a gran escala de Ucrania por parte de Moscú en 2022, respaldó los llamamientos a un nuevo orden mundial orientado hacia el sur y el este, y atacó a quienes "no están dispuestos a aceptar la realidad cambiante y tratan de contener a los competidores en ascenso de todas las formas posibles".
Xi impulsó nuevas "iniciativas" sobre inteligencia artificial "para iluminar el camino hacia la prosperidad compartida", según el medio estatal chino Xinhua, mientras Beijing busca promover sus modelos de IA de desarrollo propio en los países en desarrollo.
Gran parte de la declaración del sábado se redactó en un lenguaje deliberadamente amplio para asegurar el consenso del grupo y hubo pocas iniciativas específicas. Aunque el poder económico de los BRICS ha aumentado considerablemente desde que los líderes de los cuatro miembros originales — Brasil, Rusia, India y China — se reunieron por primera vez en 2009, su influencia política y diplomática sigue siendo incipiente.
Países de los BRICS, miembros plenos
Brasil (miembro fundador)
Rusia (miembro fundador)
India (miembro fundador)
China (miembro fundador)
Sudáfrica (se unió en 2010)
Egipto (se unió en 2024)
Etiopía (se unió en 2024)
Irán (se unió en 2024)
Emiratos Árabes Unidos (se unió en 2024)
Indonesia (se unió en 2025)
Países de los BRICS, naciones asociadas
Bielorrusia
Bolivia
Cuba
Kazajistán
Malasia
Nigeria
Tailandia
Uganda
Uzbekistán
Vietnam
Nota: Arabia Saudita fue invitada en 2024, pero aún no se ha incorporado formalmente
No se abordaron las tensiones subyacentes dentro del bloque, como por ejemplo si los BRICS deberían ampliar su cooperación a los ámbitos de la defensa y la seguridad, tal como desearían China y Rusia. El llamado de Modi a una reforma urgente de instituciones globales como la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) ocultó profundas divisiones sobre cómo lograrlo.
Sin embargo, la insistencia del primer ministro indio en poner el desarrollo humano al frente de la agenda de los BRICS y en buscar resultados prácticos pareció encontrar eco entre miembros como Etiopía, así como entre las otras 10 naciones asociadas a los BRICS que asistieron.
Modi dijo en un discurso ante la cumbre que "debemos trabajar para que el Sur Global pase de ser un simple seguidor de normas a ser un creador de normas", y añadió que se encontraba "en primera fila en las crisis globales, pero en última fila a la hora de tomar decisiones", ambos temas populares entre los miembros de los BRICS.
Nirupama Rao, exsecretaria de Relaciones Exteriores de India, señaló que India había logrado un "éxito diplomático significativo" al conseguir una declaración unánime el primer día de la cumbre, a pesar de las marcadas diferencias entre Irán y Emiratos Árabes Unidos, ambos miembros de los BRICS. La declaración instó a intensificar el diálogo y la diplomacia para resolver el conflicto del Golfo y pidió la "máxima moderación" a todas las partes.
En un nuevo impulso a la diplomacia de los BRICS, el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, asistió a la cumbre y se reunió al margen con el príncipe heredero de Abu Dabi, el jeque Khaled bin Mohamed bin Zayed al-Nahyan, además de mantener reuniones bilaterales con otros líderes. No quedó claro si se logró algún avance en las conversaciones para reducir las hostilidades en el Golfo.
Chilamkuri Raja Mohan, profesor visitante del Instituto de Estudios del Sur de Asia en Singapur, señaló que el principal logro de la cumbre de Nueva Delhi fue subrayar que "un mundo más fragmentado requiere más, y no menos, cooperación práctica entre las principales naciones. El énfasis está en reformar el orden internacional, no en destruirlo".
Michael Stott, Andres Schipani y Joe Leahy. Copyright The Financial Times Limited 2026. © 2026 The Financial Times Ltd. All rights reserved. Please do not copy and paste FT articles and redistribute by email or post to the web.
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