El principio de una sola China, luego de desembarcar “con todos los hierros” en el Istmo Centroamericano hace ya varias décadas, (Costa Rica) y haber arreciado esa llegada en los últimos 10 años, por primera vez, se ve amenazada su hegemonía por la de Taiwan, (que nunca ha tirado la toalla) la China de las sombras, la que nunca ha renunciado a volver a recuperar lo que cree suyo: la China que es parte de una misma historia milenaria, pero no políticamente hablando, porque una es la de Chiang Kai-Set; y la otra, de Mao Tse-Tung, el líder de la Revolución Cultural China.
Bajo esa política, China Popular ha estructura una avasalladora estrategia de abrir relaciones con alrededor de 181 a 185 naciones. Quedando muy pocos Estados con relaciones reciprocas con Taipéi, lo que le fue cerrando el accionar geopolítico, cultural, económico y de cooperación en cualquier índole a la Isla de Formosa. Solo siendo apoyada por su incondicional aliado: los Estados Unidos, poniéndose a prueba, hoy más que nunca, esa lealtad en un momento en que las tensiones en el mar de China Meridional, lo que para algunos analistas pone en juego la tranquilidad y la paz mundial.
A principios de este año de 2026, 12 estados mantienen relaciones diplomáticas formales con Taiwán, incluyendo a la Santa Sede (Ciudad del Vaticano) y 11 estados miembros de la ONU.
Los aliados diplomáticos se concentran principalmente en el Caribe, Latinoamérica, Oceanía y África. Algunos de los países que reconocen a Taiwán incluyen:
Belice, Guatemala, Haití, Paraguay, San Cristóbal y Nieves, Santa Lucía y San Vicente y las Granadinas. Otros aliados en el Pacífico como el pequeño Estado de Nauru (que rompió lazos en 2024, pero suele incluirse en los recuentos recientes de cambios).
Bajo este escenario, y teniendo como telón de fondo el arreciamiento de la nueva política norteamericana de querer recuperar lo que” creían suyo”, pero que un intruso como China Popular entró al patio de su casa y empezó a ordenar la cuadra.
Bástenos señalar que, bajo este panorama, Taiwan, ni corto ni perezoso ha arreciado su embestida diplomática, sabiéndose heredero de unas relaciones con muchos países que luego de décadas bajo su égida, miraron a China Popular, buscando otros horizontes de cooperación, tecnología, dinero fresco y demás. Todo arropado por la sombrilla ideológica de un nuevo frente respecto de la cooperación sur-sur y el llamado multilateralismo que se venía ofreciendo a los países emergentes, que más luego se agruparon en los llamados BRICS, lo que hoy son el nuevo hegemón de la contrapolítica para los países europeos y las otras alianzas de la que participa Estados Unidos, sobre todo las económicas, principalmente.
Pero volvamos al patio trasero de los Estados Unidos, es decir, América Latina, en donde se puede decir la máxima de que “si tu no saca a bailar tu mujer otro te la va a bailar”, y eso fue precisamente lo que por inacción o lo que fuese, China Popular, hizo la tarea de cortejar a estos países que estaban pasando muy mal en todos los sentidos por el disque abandono “del amigo del norte.”
Hoy, luego de la recomposición vía elecciones, de los gobiernos del Istmo, Taiwan viene a tratar de retomar hegemónicamente lo que cree, su espacio natural conquistado por más de 80 años en estas naciones que se sirvieron de los avances, que en materia de agricultura, educación, tecnología, asesoría militar, medio ambiente, cultivos varios, ofreció a estos países, aparentemente, a cambio de nada, solo para mantener alejada a la China Popular, que para ellos era mucho políticamente hablando en tiempos de la guerra fría y la supremacía de Estados Unidos en la región.
Si hacemos un poco de historia de cómo todos estos países del Istmo cayeron en los brazos de Taiwan, tenemos que aceptar que, aparte de lo político, estuvieron la características económicas y de postración de estos pueblos respecto de una carencia de recursos educativos, económicos, crisis institucionales, acceso negados a las nuevas tecnologías, faltas de estrategias militares, y Taipéi se lo puso en bandeja de plata, por apoyo de su socio estratégico Estados Unidos, aparte de los recursos frescos en materia de préstamos, que no importaba los intereses, estos países los necesitaban, y de qué manera, ayudando a una clase política a perpetuarse en el poder y ganar elecciones de la manera que fuera.
El Salvador tuvo 84 años de relaciones; entraron tanto en la vida institucional y política que ya parecían imprescindibles y necesarios, ayudaron a construir el edificio de la Cancillería, infraestructuras de las más varias características, la sede del SICA también fue donada por Taiwán como apoyo a las relaciones para la Integración siendo “el socio estratégico” más confiable fuera del Istmo, sus relaciones se rompieron en 2018 con una izquierda, el FMLN, que buscó tardíamente los brazos de la China de Mao a la que tanto habían idolatrado, pero que extrañamente éstos salieron del poder justo cuando pudieron disfrutar de sus mieles y fue Nayib Bukele y su gobierno quienes terminaron cosechando los acuerdos que esa misma izquierda firmó con China una vez rompieron con Taiwan; Guatemala empezó sus relaciones desde el 1933, con mucho apoyo en proyectos de agricultura, cultura, educación, comercio, siendo todavía uno de sus socios que les quedan en la región; hoy recién esta semana han refrendado unos acuerdos en “la expansión del proyecto Clubes de Ciencias. Esta iniciativa está orientada a fortalecer el aprendizaje en áreas de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM) entre niñas, niños y jóvenes del país”. “Apostar por la ciencia en la niñez es invertir en un futuro más innovador, más inclusivo y lleno de posibilidades”, informó la sede diplomática.
Con Belice las relaciones ya tienen 35 años de existencia, lo que se traduce en apoyo a la educación, donación de las becas Taiwan en ciencias y tecnología, asistencia técnica en agricultura, equipamiento médico y proyectos de infraestructuras. Hoy, también recién anunciaron el reforzamiento de las relaciones en un esfuerzo de potenciar el poder blando de Taipéi en un momento en que la China Continental arrecia su intervención con apoyo a la educación, la enseñanza del idioma con la instalación de varios institutos Confucio con acuerdos con universidades y la creación de espacios para la enseñanza del idioma Mandarín.
Con Nicaragua la cooperación empezó en 1967, y en el 1997 firmaron un TLC como en la mayoría de los países del Istmo, acuerdo que se ratificó en 2007, y ya para el 2021 se rompieron las relaciones diplomáticas. Sin embargo, en todo el tiempo de la cooperación Taiwan invirtió alrededor de 170.6 millones de dólares en los más variados proyectos.
En Costa Rica fue el primer país en el que aterrizaron por allá en 1944, saque usted la cuenta, 66 años hasta que las relaciones terminaron en el 2007 y entraron en amores con la China Popular. Un estadio de futbol, varios proyectos agrícolas cooperación en educación, tecnología, etc., este fue el precio de la ruptura con su antiguo socio.
Lo de Panamá dato desde 1922 y las relaciones fueron formalmente abiertas en 1954 hasta que en 2017 hubo la ruptura, con un TLC de por medio que se firmó en 2004, con el cual se le daba apoyo en los intercambios comerciales básicamente y todo lo que tenía que ver con transferencia tecnológica en materia de tecnología de la información y la comunicación, además de la infraestructura de puertos y aeropuertos.
Honduras también tiene su historia de amores y desamores, que empezó en 1941 hasta el 2023. 80 años en los que Taiwán fortaleció la agricultura, la apuesta educativa, la cooperación militar, las relaciones comerciales, por ejemplo, con los productores de camarón del sur (Choluteca) quienes todavía añoran que este país vuelva a ser su comprador, pues aducen que los “chinos” se los compran “a precios de vaca muerta”.
Y República Dominicana no es la excepción, entraron formalmente con relaciones en 1963, siendo fortalecido esta relación en apoyo a la agricultura, cultivos del arroz y el bambú, criaderos de tilapias, tecnología en computación y chip y fomente a la tecnología educativa, apoyo a las Pymes y misiones industriales para su fortalecimiento. 77 años y apoyo a la modernización agrícola, pero como siempre, todo llega a su fin. Un nuevo amor entró a sus vidas y ese amor se llamó: China Popular ofreciendo “villas y castillas”. Hasta el edificio de convenciones de la Cancillería ayudó Taiwán a construir, pero eso eso bastó, cuando es que no es que no, “ya el palo taba dao”, la moda China seguía en la región era la peste del momento. El dinero compai, el dinero…
¿Qué es lo que hay al día de hoy en que se están escribiendo estas notas? Lo primero, es que Honduras habla de que está valorando volver con Taiwan como en los viejos tiempos de amores eternos. “El Ministerio de Relaciones Exteriores mantendrá una actitud abierta, pragmática y sin pretensiones, guiado por el proyecto Prosperidad de Aliados Diplomáticos y el principio de beneficios mutuos e igualdad para fortalecer nuestras relaciones”, declaró un funcionario de la cancillería taiwanesa. Esas declaraciones se produjeron a propósito de las emitidas por la Vicepresidenta de Honduras que afirmó: “que cualquier decisión diplomática se tomará sin prisa, sino ponderadamente”. La vicepresidenta Mejía recordó “que el restablecimiento de relaciones con Taiwán formó parte de las promesas de campaña de Nasry Asfura”. Sin embargo, subrayó que “el proceso será paulatino y no inmediato”.
El ministro de Relaciones Exteriores de Taiwan, Lin Chia-lung, indicó el mes pasado que “el renovado compromiso de Estados Unidos con el hemisferio occidental podría abrir nuevas oportunidades para el acercamiento entre Taiwán y Honduras”. Duerman de ese lado.
Y más sigue el enamoramiento de los estamentos taiwaneses, esta vez con los compradores del camarón hondureño, quienes expresaron que: “Taiwán anuncia capacidad para retomar compras de camarón hondureño a gran escala”.
Representantes del sector privado de Taiwán confirmaron que cuentan con infraestructura suficiente para manejar grandes volúmenes de camarón hondureño. También resaltaron su interés en restablecer relaciones comerciales con socios históricos de Centroamérica.
Como se ve, es toda una embestida mediática, económica y política la de Taiwán, ahora que la derecha hondureña ha vuelto a ser gobierno nacional, luego de la ruptura con el anterior gobierno de la presidenta Xiomara Castro y la pésima relación llevada con el sector empresarial y productivo hondureño.
Taiwán está apostando a la hegemonía que representa Washington ahora con la llegada de Trump al poder y la nueva recomposición política del Istmo y el continente. Están viendo como los astros se están alineando para que ellos puedan volver a ser la manzana deseada luego de los ultimátum que el presidente norteamericano les ha hecho a los países para que rompan todo tipo de relación con China Popular. Panamá le pidió, por presión de éste a China Popular que salga de la construcción de un puerto en el pacífico panameño, a lo que China respondió que le devuelvan todo el dinero invertido hasta la fecha y se van. No será tan fácil, no creo que eso ayude de mucho.
Además, esto no se trata de ideología, sino de dinero, “pisto”, campante y sonante; porque como van a reponer los países a China Popular todo ese dinero que han invertido, sí, porque es una inversión eso de que te damos, es paja señores, que dan los chinos, nada. El Salvador ha recibido, una biblioteca, la más moderna de toda la región, un muelle turístico y un centro de esparcimiento en el muelle para familias y ahora están construyéndole el más moderno estadio de futbol del continente, el Maracaná de Centroamérica con capacidad para 55 mil espectadores sentados, y entonces, ahí se queda la geopolítica. Y ya los chinos están compitiendo en los proyectos de infraestructura nacionales de ese país. Nada es gratis y menos con los chinos de la era de Xi Jinping .
Trump ha llamado a la cumbre del 7 de marzo y el mandato es: romper con China y sus acuerdos… y es fácil, Estados Unidos ahora no está en condiciones de ofrecer cuando su dólar esta más decaído que nunca. Los chinos saben que “amor con amor se paga” y “el interés y el amor se fueron al campo un día….”
Taiwan añora que los viejos amores se renueven, que las ideologías hagan milagros pero estos parece el fin de la historia, van a seguir cooperando, van a seguir apoyando tímidamente como lo han hecho con sus agencias de cooperación esperando que las cosas se recompongan, pero mientras tanto, no creo que de esa Cumbre salga resuelto el problema de Taiwan respeto de sus antiguos aliados, así lo creen ellos y lo han manifestado en sus últimas declaraciones, más bien, se oirán desde las oscuridades aquella frase escatológica que pronunció alguna vez, el presidente dominicano más patético que haya llegado al Palacio Nacional de Gobierno: “lo tengo agarrao por el pichirri”, es decir, no Hipolito, China lo tiene agarrao, lo tiene amarrao y lo tiene debaratao…
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