En economía, así como en otras actividades de la vida, es importante recordar el pasado, para fines de que, en función de lo que aconteció anteriormente y esta pasando actualmente, poder desarrollar acciones que permitan un futuro más prometedor y de bienestar para la sociedad como colectivo.
Es así entonces la necesidad de que hagamos comparaciones entre la dinámica de la economía en años anteriores y su relación con la situación actual, para eso y por razones de espacio me he concentrado en comparar variables macroeconómicas, antes y ahora, sobre todo la inflación, la deuda pública y los intereses pagados por ella.
Si vemos la evolución de la inflación desde el año 2004 al año 2020, podemos observar que comenzando en el año 2004 la inflación fue de 9.6% que se redujo con relación al período anterior del año 2003, cuando la inflación llego a 27% (2000-2004, cuando gobierno Hipolito Mejia). Luego entre el periodo 2005 al año 2019 se estabiliza entre 3% y un 5%. Esto se reflejaban en la estabilidad en los precios de los bienes de consumo, sobre todo en los alimenticios.
Para el año 2020 la tasa de inflación fue de 5.5%, que se le atribuye a la incidencia de la pandemia del COVID-19 y para el año 2022 fue del 8.8%, que en la narrativa del equipo económico del actual gobierno se le atribuye a “Presiones inflacionarias mundiales”. Pero resulta que en el año 2008 como resultado de la crisis financiera mundial y del precio de las materias primas la inflación llegó al 10%, pero mas adelante, como ya hemos señalado, la inflación se mantuvo estable entre los niveles del 3% y el 5%, lo que no ha sucedido entre el año 2022 y los primeros seis meses del presente año 2026, donde paso del pico al llegar en el mes de junio a 5.7% y en el grupo de alimentos y bebidas no alcohólicas el aumento fue de 7%.
A lo anterior también se agrega el aumento de la inflación subyacente, que encima de la tasa de inflación promedio le agrega ingredientes para que los precios del arroz, las habichuelas, las carnes, los víveres, entre otros, hayan aumentado entre un 10% y hasta más de 100%; los plátanos que se mantenían en los niveles de 10 pesos a 15 pesos la unidad en el 2019, pasan a costar al consumidor entre 20 y 30 pesos la unidad, la yuca que también estaba entre 15 y 18 pesos la libra, en el año 2019 pasó al precio de entre 30 y 35 pesos la libra en el año 2025 y de 40 pesos en la actualidad.
Un aspecto fundamental a destacar es que la inflación no afecta por igual a los diversos segmentos de la población pues mientras el 40% de la población destina el 35.6% de sus ingresos que recibe en alimentos, el grupo de mayores ingresos solo destina el 14% de sus ingresos a este renglón de gastos.
Con respecto a la deuda pública se observamos el endeudamiento externo entre el año 2004 y el año 2019, si lo vemos por período de gobierno entre el año 2004 al 2012 (En los periodos de gobierno de Leonel Fernández) la deuda externa se elevo de US$ 6,585 millones a US$19,463 millones para un aumento absoluto de US$12,875 millones, en tanto que entre el año 2012 al año 2020 (En los periodos de gobierno de Danilo Medina) la deuda paso de US$19,463 millones a US$39,178, para un aumento de US$19,715 millones.
Desde el 2020 (agosto) hasta el junio del presente año 2026, el presente gobierno de Luis Abinader, que al inicio de su gobierno la recibió la deuda en US$39,178 ha llevado en la actualidad a US$67,915 millones, para un aumento de US$28,827 millones en los casi seis años que lleva de gobierno y con la tendencia que lleva de crecimiento de dicha deuda, que por año, nos indica que superará en el monto recibido como préstamos en 8 años, más que los 16 años de los dos gobierno anteriores que le precedieron (de Leonel Fernández y Danilo Medina). Esta tendencia también se refleja en el pago de los intereses de la deuda pública, pues estos pasaron de ser el 12% de los ingresos tributarios en el año 2004 a 25% en el año 2025 y ya en el primer semestre de presente año 2026 dichos intereses sobrepasan el 26.9%.
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