El auge de la economía digital ha transformado la naturaleza del acceso a los servicios financieros, difuminando las fronteras tradicionales entre las entidades con licencia institucional, el comercio minorista (retail) y el ecosistema emprendedor. Hoy en día, tanto las marcas comerciales como las empresas emergentes (startups) buscan operar finanzas integradas (embedded finance) bajo esquemas de marca blanca o compartida (white label o cobranding) mediante billeteras digitales y aplicaciones que integran instrumentos de pago y rieles que facilitan los casos de uso (use cases) cotidianos, como cuentas de depósitos, flujos de pagos nacionales y/o transfronterizos, tarjetas y microcréditos directamente dentro de la experiencia de sus usuarios, sin tener que transitar por los costosos y prolongados procesos de obtención de una licencia regulatoria propia.

Sin embargo, detrás de la experiencia fluida de estas plataformas opera una compleja arquitectura tecnológica de operaciones, contable y de cumplimiento. El verdadero habilitador de este engranaje no radica en las interfaces de cara al consumidor final (UI y UX) o la infraestructura genérica de BaaS, sino en una figura de infraestructura financiera B2B indispensable: los Gestores de Programas o Program Managers.

Históricamente, la expansión de estos programas se ejecutaba abriendo cuentas de depósitos tradicionales y tarjetas de forma directa para cada usuario final sobre los sistemas centrales de las entidades reguladas (on-core). Este esquema genera severas ineficiencias, ya que los cores tradicionales conllevan pesados costos de procesamiento y licenciamientos por cada cuenta activa u on-file, destruyendo los márgenes de negocio en programas de alta transaccionalidad y saldos atomizados. El Program Managerirrumpe para resolver este nudo de infraestructura: al conectarse vía APIs entre las plataformas comerciales o startups y las entidades licenciadas, este gestor unifica la emisión, automatiza los casos de uso y suministra los balances consolidados al cierre de las operaciones para su indexación eficiente con el libro mayor de la entidad autorizada.

En los mercados internacionales más avanzados, esta arquitectura ha sido validada por entidades financieras de todos los tamaños y alcance, desde corporaciones bancarias de escala nacional hasta instituciones comunitarias y especializadas. En los Estados Unidos, gigantes como Fifth Third Bank (el noveno banco más grande de EE. UU. operando mediante su plataforma Newline) coexisten con líderes de emisión masiva como Pathward y The Bancorp (donde las alianzas fintech generan cerca del 96% de sus depósitos totales), así como con jugadores regionales como Customers Bank o comunitarios como Sutton Bank. Todos ellos se apoyan en Program Managers de infraestructura avanzada como Marqeta y Galileo para orquestar estos programas digitales de forma altamente eficiente y rentable.

El creciente endurecimiento de la supervisión por parte de los principales reguladores, como la OCC, la FDIC y la Reserva Federal en el caso de los Estados Unidos, a través de rigurosas órdenes de consentimiento contra diversas entidades, subraya una lección fundamental: la agilidad tecnológica nunca debe implicar la delegación de los controles de cumplimiento normativo (compliance), prevención de lavado (AML) y gestión de riesgos, los cuales deben permanecer bajo la responsabilidad y el dominio absoluto de la entidad regulada.

Bajo este riguroso marco de control, el modelo ha funcionado como el motor fundamental para incubar y acelerar startups que hoy se han transformado en grandes plataformas globales. Titanes de la industria como PayPal, Cash App, Venmo, Revolut y Wise iniciaron sus trayectorias y consolidaron su tracción masiva escalando servicios de finanzas integradas sobre la infraestructura de entidades licenciadas y gestores de programas. Una vez validado el modelo y alcanzada la madurez operativa, muchas de estas plataformas evolucionaron de forma orgánica hasta adquirir sus propias licencias regulatorias.

Para la autoridad supervisora, resulta sustancialmente más eficiente y seguro monitorear y auditar a un grupo selecto de entidades financieras robustas que operen bajo estrictos controles prudenciales, que otorgar licencias directas a estructuras más frágiles y atomizadas que carecen del capital necesario para mitigar riesgos sistémicos. En este diseño, la supervisión mantiene su foco sobre la entidad regulada, extendiendo su capacidad de inspección al Program Manager concebido como una capa de procesamiento subcontratada y crítica.

El corazón de la seguridad y de la eficiencia de costos de este mecanismo reside en la cuenta FBO (For Benefit Of): la entidad autorizada abre una cuenta maestra fiduciaria on-core donde se custodian los fondos de garantía agregados, mientras el Program Manager gestiona y concilia en tiempo real los movimientos y saldos de cada cliente en un libro auxiliar (sub-ledger), asegurando que la sumatoria de estas subcuentas virtuales coincida matemáticamente con el saldo consolidado reportado a la autoridad.

La incorporación formal de la figura de las cuentas FBO y el marco de gobernanza para Program Managers en la regulación nacional representa una de las tareas de modernización normativa más prometedoras para el nuevo ciclo institucional.

Estructurar formalmente este andamiaje en el país, extensible a cualquier tipo de entidad regulada, permitiría expandir exponencialmente la inclusión financiera de forma segura, reduciendo los costos operativos de la industria y, sobre todo, instituyendo un verdadero motor de innovación y emprendimiento. El futuro de la gobernanza regulatoria exige continuar diseñando las autopistas digitales que escalarán las iniciativas y startups born in the Dominican Republic.

Eduardo Del Orbe

Eduardo Del Orbe O. es especialista en infraestructura financiera e innovación fintech. Fue fundador y CEO de CardNET durante más de 15 años, donde lideró el diseño, implementación y operación de infraestructura financiera crítica del país, como la mayor red de adquirencia de tarjetas para el comercio y la primera red interbancaria de transferencias electrónicas de fondos (EFT) ACH bajo el estándar NACHA y la supervisión del BCRD. Además, ha sido fundador de fintechs exitosas. Red social principal: LinkedIn: https://www.linkedin.com/in/eduardo-del-orbe-o-569a87139?utm_source=share_via&utm_content=profile&utm_medium=member_ios

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