Cualquier objeto de arte, así como una construcción verbal que desarrolle la función estética o expresiva, será considerada bajo cierta extensión, pues la misma se funda en el mensaje como determinabilidad. La función de los objetivos y del lenguaje poético unifica la globalidad de las creaciones artísticas en su individualidad. Toda la teoría estética relativa al arte y la literatura se pronuncia desde una cualidad inherente y perfilada de lo estético a través de la creación visual y verbal.

Si la poética es el estudio de los géneros discursivos y de los modos de producción que singularizan el lenguaje de la obra, lo poético es entonces el modo de relación entre la discursividad propiamente dicha y las diferentes posibilidades que se justifican y perfilan en el objetivo artístico mismo y en la comprensión poética en tanto que presentificación y unidad estética de lo comunicativo.

Lo poético se constituye desde el mensaje, pero, además, desde las estructuras interiores y exteriores del objeto y su forma de presencia, las tradiciones donde el marco estético adquiere su fundamento y permiten una dinámica de correlación a partir de la cual se reconocen las llamadas obras de arte. La relación existente entre poética, poético, poeticidad aspira ciertamente a extender los aspectos concernientes a la creación estética, la escritura y la producción verbal.

Kandinsky

Se entiende que la poeticidad, siendo una cualidad altamente elaborada desde la emisión y la recepción supone la praxis integradora de los objetos verbales y no-verbales; lo figurativo y lo verbal funcionan como componentes básicos de lo artístico,  en tanto que reproductividad y articulación de las formas individuales. En las diversas tradiciones analíticas neoplatónicas y neoaristotélicas, la poeticidad adquiere diversos grados de reconocimiento (Vid, Plotino, Eneada III; y Ficino, Diálogo, II; Castelvetro, Poética, IV) percepto-sensible y la extensión objetiva de los sentidos. Existe un cierto grado de coherencia entre las unidades icónicas y la materialidad significante, siendo así que la conjunción artística apunta a una transformación y a un convencimiento en el trabajo estético y productivo.

La cosmovisión específica en el mensaje y el lenguaje poético, hace que todas las instancias de la mímesis (7) o imitación y del Hybris o invención unifiquen el producto artístico. Lo poético se ha manifestado en base a estos dos principios, donde la reproductividad se articula en propósito, y sobre todo en modo de ver o reconocer un determinado sentido estético de la historia.

La Estética hegeliana (8). En sus escritos de estética y filosofía del arte, Hegel se propuso explicar a modo de divulgación, el funcionamiento de lo estético en la perspectiva de un orden ético desde el cual se explica el arte. La Estética de Hegel pretendió explicarse como una dialéctica de la artisticidad en sus variados registros teóricos y productivos. La confluencia entre lo estético y lo filosófico (9) evoca las llamadas formas de proyectividad, lo que se entiende como la visión actualizada y el conjunto presencial de la superficie sígnica. En esta perspectiva la Estética Hegeliana entiende que la ciencia del arte no es sólo una disciplina crítico-sensible, sino, un espacio para la reflexión hipersensible e hiposensible, de tal manera que la obra de arte materializa desde su registro las unidades de percepción y sensibilidad filosófica.

En efecto, para Hegel el arte no cumple necesariamente con la misión que asegura el entendimiento y la forma en un marco de interpretación que tienda a explicar su propio lenguaje a través de un metalenguaje donde la obra adquiere su legado crítico-estético. El autoconocimiento estético revela los elementos que constituyen el perfil y la dinámica de la sensibilidad y la percepción artística, de tal manera que se podría hablar de una medialidad o lenguaje del arte como dinámica total a través del cual se articulan las estructuras y entidades del contenido, expresión justamente en un pensamiento generalizado del arte desde el cual desaparece muy sutilmente la oposición arte/naturaleza, produciéndose una estetización de la realidad y de la vida. La reflexión clásica, romántica y realista expresan la ruptura, pero conservando el ideal estético de la vida. La dialéctica subjetiva produce a su vez en Hegel una estética dialéctica de la forma subjetiva y una poética de la obra de arte justificada en la belleza.

Postmodernidad y arte (10). Una tendencia de reflexión acerca del arte contemporáneo pretende trasladar los objetivos clásicos del pensamiento estético a la comprensión postmoderna, queriendo fundar una contra-estética, a partir de cierta visión de la crisis del lenguaje. Si el arte ha sido caracterizado modernamente por la Estética, en tanto que despertar de la sensibilidad y la productividad artísticas, la teoría direccional del arte la complementa como filosofía del arte disciplina-correlato que se encarga de estudiar el fundamento de sus formas expresivas. La contraestética o estética de ruptura, propone un desvertebramiento de la teoría del arte que hasta hoy ha predominado en el discurso del Arte occidental. Como la crisis del lenguaje del arte es a la vez crisis de todos los lenguajes, las rupturas impuestas por el arte actual corresponden a una crisis más profunda que ya Hegel había denominado en su Estética "Muerte del Arte", "Fin del Arte", "Fin de la historia". A partir de estas visiones del arte contemporáneo conviene entender que la crisis del arte es la crisis de todos los signos y de todos los lenguajes proyectada por todas las tendencias artísticas.

A este modo de ver la nueva producción o productividad artística se le ha denominado Postmodernidad o arte Postmoderno (11). La post-modernidad no es un estilo, ni siquiera una definición concreta de lo que es la artisticidad contemporánea.

Esta ha sido asumida como condición negativa y como crisis de la crisis de los diversos lenguajes artísticos. El recorrido de los diversos contenidos, formas y estilos poéticos y artísticos se expresa como un recorrido pluritonal, es decir, un camino donde los tonos, acentos psicológicos e inflexiones de la obra artística se realizan desde varias miradas al interior de la realidad.

Existe en este sentido, una heterodoxia o sentido de la diferencia de toda producción estética en el marco de la teoría o práctica teórica post-moderna del arte actual, siendo así que la visión en espiral del significado artístico de una obra se convierte en conjunto significante de la sociedad y su problemática básicamente óntico-existencial. La condición postmoderna según Lyotard es una condición de múltiples registros y donde las intensidades de la obra de arte permiten reconocer una crisis de la cultura cuyo poder ha logrado intensificar la crisis del sujeto de la obra de arte; lo que implica un desafío a la vez que una vuelta a concepciones donde la libertad del hombre se expresa como libertad del sentimiento y negación de la esencia específica de la obra.

Esta sigue siendo el escenario donde los empleos y usos, así como los contenidos y formas toman su declive en las transiciones temporales y espaciales del mundo actual. De esta manera la fotografía, el diseño, la arquitectura y el cine, pretenden desplazar a la poesía, la novela y el teatro.

Indudablemente, se trata de una decadencia de la cultura a finales de milenio y de centuria, así como de sus signos, cuya capacidad de negación y destrucción es visible en el arte que predomina en la actualidad. Surge así el sistema de pronunciamiento y respuesta a todos los productos que aseguran en el arte un tipo especial de subjetividad estética, expresada en la dinámica del pensamiento poético y en la movilidad psicológica del pensamiento visual. Una evidente dialéctica del límite es observable cuando se enuncian en estas manifestaciones las cualidades inherentes a la práctica artística entendida y concebida como discurso/representación y antirrepresentación. La tensión arte/naturaleza se expresa en un proceso más amplio y elaborado: la necesidad de instituir una manera poética de los discursos artísticos postmodernos en la perspectiva siempre actualizada de la mimesis e hybris integradas a la creación cultural (2).

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Lyotard

NOTAS:

  1. Es importante defender la opinión entre los especialistas, a propósito de los términos

Poeticidad= cualidad esencial y forma del lenguaje poético;

Poética=ciencia o dominio de estudio de los diversos discursos o textos artísticos y literarios;

Poético=condición substantiva de todo lenguaje expresivo que desarrolle o articule la función estética o de los mensajes en un sistema o código determinado. Como especificidad de un lenguaje del arte existe la posibilidad de constituir la poeticidad, la poética y lo poético en tanto que suma de instituyentes fundamentales de las obras de artes verbales y visuales, particularizando de esta manera la función significativa global del mensaje en una lengua determinada.

De ahí que las consideraciones subsiguientes serán entendidas como metateóricas en las perspectivas de los nuevos enfoques epistemológicos del arte actual. Ver, en ese sentido:

  1. Rudolf Arnheim: Nuevos ensayos sobre psicología del arte, Alianza Editorial, S.A., Madrid, 1989.
  2. Wassily Kandinsky: Cursos de la Bauhaus, Alianza-Forma, Alianza Editorial, Madrid, 1985.
  3. Geoffrey Broadbent: Diseño arquitectónico, Editorial Gustavo Gili, S.A., Barcelona, 1976.
  4. Geoffrey Broadbent y otros autores: Metodología del diseño arquitectónico, Ed. Gustavo Gili, S.A. Barcelona, 1973.
  5. Como se puede verificar en, Abraham Moles: Teoría de los objetos, Ed. Gustavo Gilí, Barcelona 1974, y en Abraham Moles y otros: La comunicación y los "Mass Media", Diccionarios del saber moderno, Mensajero, Bilbao 1975.
  6. Tal como se observa en la travesía metodológica de Jakobson (1929; 1934; 1960; 1982); Todorov (1968, 1970, 1977); A. J. Greimas (1966, 1970, 1975, 1976).
  7. Véase, Roman Jakobson: Six Leçons Sur le son et le sens, Edition de Minuit, París, 1976.
  8. Como en Lukacs (1946, 1956, 1964, 1968); Adorno (1965, 1969); Goldman (1956, 1965) Galvano della Volpe (1964, 1965); Emilio Garroni (1968) Mukarovsky (1971); Rossi-Landi (1972); Morris (1964).
  9. Pierre Francastel: Arte Forma y Estructura, en AAVV: Estructuralismo y Estética. Nueva Visión, Buenos Aires, 1969.
  10. Aristóteles: Poética, Espasa-Calpe, Madrid 1963, p. 23-24
  11. Hegel: Estética, vol. 3, Ed. Siglo Veinte, Buenos Aires, 1983; ver, además, vol. 4: La forma del arte clásico, 45-50.
  12. Véase, en este sentido, Umberto Eco: La Estructura ausente. Lumen, Barcelona, 1974, pp. 71-94, y 399-438, passim; Umberto Eco: La definición del Arte, Ed. Martínez Roca, 1985, pp. 271-276.
  13. Una lectura importante a propósito, de la relación Postmodernidad-arte, en Nueva Sociedad, No. 116, Nov-dic., 1991, pp. 112-121; Véase, también, en éste mismo número, Hugo Achúgar: La política de lo estético, pp. 122-129, y Nelly Richard: El signo heterodoxo, cit. pp. 102-111.
  14. Como explica en, Odalís G. Pérez: La postmodernidad: Inscripción de la historia y desasimiento de los cuerpos, en, Suplemento cultural, Aquí, de La Noticia, sábado 23 de Noviembre de 1991, pp. 2-3-8.
  15. Véase, Hugo Achugar en, Op. cit. Nota 10.

Odalís G. Pérez

Escritor

Miembro de número de la Academia Dominicana de la Lengua

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