Mariposas de vuelo liviano sin escala hacia el cielo.
Desafiando la altura para alumbrar los sueños,
vientres quebrados espaciados en el suelo,
como la suave fragancia del riachuelo.
Poema Mariposas de sol.
Este título no es propio; una mujer en el mundo lo levantó en una pancarta en una marcha de protesta, en el Día Internacional de la Mujer. La violencia generalizada en contra de las mujeres es una tendencia creciente que afecta a las sociedades de la modernidad.
Es evidente que, como fenómeno multicausal, estamos frente a un crimen que contiene elementos de violencia histórica de la sociedad, modelos culturales apadrinados desde la cotidianidad; por lo tanto, es también un fenómeno cultural. Siendo así, es necesario enfocar el problema de la violencia desde los patrones culturales, los medios de comunicación, la música que promueve antivalores que se difunden en una sociedad de consumo masivo sin filtros.
Es por esto por lo que el examen de las cifras no resulta alentador, ni desde las agencias internacionales, el Poder Judicial, ni academias que luchan contra este mal desgarrante, que amenaza con dejarnos sin primaveras.
Según los datos de la ONU Mujeres, cada 10 minutos, alguien cercano a una mujer le roba la vida. El feminicidio es real, devastador y ocurre con demasiada frecuencia. No podemos darnos el lujo de ignorarlo. ¿Sabías que, cada día, 137 mujeres y niñas son asesinadas por sus parejas o familiares? Si estas cifras no son escalofriantes, pues entonces, es lo que más acerca la realidad.
El Gobierno reporta una disminución preliminar del 30.98% en feminicidios hasta octubre de 2025 (49 casos), atribuida a medidas de la Fuerza de Tarea e institucionales como 42,542 atenciones preventivas por la DEAMVI.
El presidente de la Suprema Corte de Justicia (SCJ), magistrado Henry Molina, reveló que el 55% de los casos que ingresan al sistema judicial en materia penal están relacionados con violencia, y de estos, el 36% corresponde específicamente a violencia de género e intrafamiliar.
En el caso dominicano, hasta el 24 de noviembre de 2025, se han registrado 53 feminicidios, según estadísticas de la Policía Nacional. Esta cifra representa la más baja en los últimos cinco años, comparada con 71 en 2024 para el mismo período.
El Gobierno reporta una disminución preliminar del 30.98% en feminicidios hasta octubre de 2025 (49 casos), atribuida a medidas de la Fuerza de Tarea e institucionales como 42,542 atenciones preventivas por la DEAMVI. El Ministerio de la Mujer confirma una baja del 16% (53 vs. 63 en 2024).
En nuestro país, la violencia de género expresa una tragedia mucho más lacerante, y es que en muchos casos, el hombre no solo termina asesinando a la mujer, también lo hace con sus hijos y con los familiares cercanos de su pareja, para terminar asesinándose.
Es necesario concitar y reenfocar a los psicólogos, porque otros factores de su humanización profunda. Tocan el corazón de estas almas, frustradas, confundidas de esposos propietarios, que terminan masacrando la familia como parte del tejido social.
La UASD realiza tradicional marcha de las novias para condenar feminicidios. La marcha se realiza cada año en la universidad estatal en homenaje póstumo a Gladys Ricart, asesinada el día de su boda por su exnovio, el 26 de septiembre de 1999, en la ciudad de New Jersey, Estados Unidos. Sin embargo, no basta; hay que hacer más desde el currículum y la presencia social. Tal vez la próxima marcha debería ser en La Cuarenta y Dos, hacia donde se desplacen todos los extorsionistas, bandas musicales, pintores con lienzos de esperanza y mariposas de sueños, pasar de las acciones limitadas a las más profundas. Cohabitar en los callejones, en los caminos, tomar los espacios públicos, enviando un mensaje claro de no violencia.
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