Hoy es otro gran día, gracias a Acento y a la Dra. Elvira Lora. Hace unas semanas, deseaba escribir un artículo especial para el programa “Mirada Femenina”. Era con motivo del 8 de marzo. No sé por qué tipo de tumulto – como los que hay tantos en Puerto Príncipe –, el 8 de marzo, la idea y el tema desaparecieron de mis cuadernos de notas.
Este domingo, la idea ha regresado con fuerza.
Estaba, a mediados de la década de 1990, en mi segundo período en la facultad de derecho. Traductor de un bufete de abogados, pasaba mis días entre la fiscalía y el palacio de justicia de la capital. Un día vi llegar a una dama a la fiscalía. Elegante y educada en sus gestos; sin embargo, no podía orientarse bien. Inmediatamente fui a buscar una silla para ella y me puse a su disposición para cualquier información sobre el funcionamiento del lugar.
Había sentido la discreta sanción de las miradas en mi dirección. Hablando sobre la actitud de dichas miradas con un amigo abogado, me explicó que toda mujer que llega sola a la fiscalía es sospechosa. Me tomé mi tiempo para responder filosóficamente “según la justicia de los hombres”… Donde yo vivo, se habla mucho de la supuesta igualdad. Siempre se hizo así, para disimular mejor la desigualdad.
Al enterarme este domingo de “ Periodista Elvira Lora es designada subdirectora de Acento”, decidí acompañar mis palabras de felicitaciones con mi historia de los años 90. Añadiendo que recientemente nuestra subdirectora me enseñó, con motivo de una jornada tumultuosa en Haití, a reconciliarme con las exigencias del idioma español. Mi padre, filólogo de Salamanca, solía decir “Limpia, fija y da esplendor”, lema de la Real Academia durante tres siglos.
Gracias a Acento y mis más sinceras felicitaciones a la Doctora Elvira Lora.
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