El papa León XIV está en España desde el sábado 6 de junio y una pregunta es: ¿cómo se resolvió el protocolo presentado por el pedido de la princesa de Asturias de arrodillarse frente al papa para pedirle por los desvaríos de la juventud española?
Según el servicio de IA de Google, me informo de lo siguiente: «El momento histórico en el que la princesa Leonor de Borbón participa junto a la familia real en los actos de la visita oficial del papa León XIV a España no incluye la petición o el gesto de arrodillarse frente al pontífice. Durante el saludo protocolario en el Palacio Real de Madrid, la princesa Leonor y su hermana, la infanta Sofía, optaron por cumplir con el estricto protocolo vaticano para mujeres que no ostentan el "privilegio de blanco", reservado para reinas católicas. Por ello, Leonor vistió de riguroso negro, pero no realizó ninguna genuflexión o inclinación de rodillas».
Para este escribidor hubiera sido significativo que desde la majestad de la princesa de Asturias y próxima sucesora al trono de España se presentara en esta sociedad del espectáculo mediático por todas las redes del mundo el equivalente del poder espiritual encarnado en una familia predestinada a representarlo en la tierra. Pero no fue. La vida sigue… Las princesas Leonor y Sofía continúan en sus roles de coordinadoras de la visita papal en España. Nobleza obliga.
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