Cuando se analiza el ascenso de las dictaduras se suelen analizar las condiciones económicas sociales y políticas que las posibilitaron. Sin embargo, con frecuencia se obvian las condiciones lingüísticas, es decir, el sistema de recursos lingüísticos que conforman una atmósfera propicia para la violencia y el ascenso de los regímenes autoritarios. Entre dichos recursos se encuentran:

El agotamiento semántico. El término proviene de la filósofa chilena Sasha Mudd para referirse a la pérdida de significado que poseen determinados conceptos y sobre los que se establecían ciertos acuerdos. Así, por ejemplo, términos como «socialdemocracia» o «democracia» pasan a tener significados que rompen dichos consensos y adquieren sentidos contrarios que generan confusión en el debate público. 

La estigmatización semántica. Consiste en modificar o transmutar los significados de los términos cotidianos y dotarlos de un sentido repulsivo o amenazante. De este modo, la palabra «migrante» se transforma en «delincuente», o el vocablo «feminista» se convierte en «feminazi».

Revictimización semántica. Debido al avance de los colectivos ancestralmente marginados, el discurso autoritario invierte el relato histórico. Victimiza a los grupos tradicionalmente beneficiados que se sienten amenazados e invierte el sentido de las palabras para que estos sean presentados como víctimas. Así, surge el discurso del «racismo contra los blancos» o «la dominación femenina de los hombres» en la «machoesfera».

Deshumanización y violencia semántica. Otro recurso discursivo autoritario es despojar de manera simbólica a determinadas poblaciones de sus características humanas, designarlas con propiedades animales y asociarlas con especies percibidas como desagradables o amenazantes. Esto se convierte en el preámbulo para que la violencia verbal y simbólica culmine concretizándose en violencia física socialmente aceptada.

En conclusión, no es cierto que las palabras se las lleva el viento: tienen un extraordinario poder de anclaje y reconfiguración de la realidad. No es casualidad que los regímenes autoritarios se hayan iniciado, en numerosas ocasiones, como discursos autoritarios.

Leonardo Díaz

Filósofo y ensayista

Doctor en Filosofía por la Universidad del País Vasco con estudios doctorales en Historia por la Universidad de Sevilla. Miembro de Número de la Academia de Ciencias de la República Dominicana. Ganador del Premio Nacional de Ensayo (2015). Profesor Titular de la Carrera Nacional de Investigadores del MESCYT. Miembro fundador de la Red Iberoamericana de Filosofía, integró la Comisión de la UNESCO para la Difusión de la Filosofía en República Dominicana. (Contacto: leonardodiazsd@gmail.com).

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