Según la Permanent International Association of Road Congresses (PIARC), las carreteras bien diseñadas tienen que tener los bordes de las mismas equipadas adecuadamente, con el fin de minimizar las consecuencias de un error de conducción, tanto evitando daños a las personas como evitando daños materiales.
¿Cómo se consigue lo anterior? Cumpliendo leyes y reglamentos e implementando medidas adicionales. ¿Por qué el MOPC no ha implementado el sistema“Visión Cero”, tal como lo recomienda el Plan Estratégico Nacional para la Seguridad Vial 2021-2030?
La Federal Highway Administration puso en circulación la publicación FHWA-RD-99-207, en la que, mediante el índice RHR (Roadside Hazard Rating), explica el grado de peligro y exposición al riesgo de accidentes en función del despeje lateral, la inclinación de taludes, presencia de obstáculos, superficie de recuperación de control, disponer de sistemas de contención de vehículos, etc. Utiliza una escala del 1 al 7, siendo 1 el índice más seguro y 7 el más peligroso. Por desgracia, nuestras vías, en el mejor de los casos, obtendrían una puntuación de 6. Es decir, son muy inseguras, aunque pretendan convencernos de lo contrario.
Un problema capital que se viene incumpliendo por parte del MOPC es el del ancho del derecho de vía de las carreteras. Un porcentaje altísimo presentan un ancho que no se ajusta al que obligan la Ley 684/65 y el Reglamento R-012 de Obras Públicas. Ambos dicen que “El derecho de vía tendrá un ancho que abarcará la sección transversal completa de la vía, más diez (10) metros a ambos lados de ella. Los diez (10) metros adicionales se miden a partir del borde de los cortes, del pie de los terraplenes o de los bordes extremos de las obras de drenaje”.
Resulta incomprensible el incumplimiento de la ley y el reglamento mencionados, pues acarrea muchos accidentes con consecuencias nefastas. Por ejemplo, el domingo 12 del presente mes, se produjo un accidente en el sector El Río de Constanza, con varios heridos, en el que se aprecia una vivienda en lo que debiera ser derecho de vía de la carretera (ver foto adjunta). La mayoría de la gente opinó que la camioneta estacionada en el borde de la vía era la culpable del accidente. Esa afirmación no es del todo acertada, ya que el responsable indirecto es el MOPC por permitir una vivienda dentro del derecho de vía. Estoy seguro que la camioneta no se hubiese estacionado ahí de no existir esa edificación.
Otro ejemplo que merece la pena resaltar fue el que se produjo en la carretera que une Constanza con Valle Nuevo, hace poco más de tres semanas, debido a lluvias de cierta intensidad. Los tramos anterior y posterior al puente conocido con el nombre de “La Secadora” se inundaron totalmente, convirtiendo toda la calzada de la carretera en un río. Los motivos son las entradas construidas para acceder a edificaciones situadas dentro del derecho de vía ( ver fotos adjuntas), las cuales redujeron la sección de las cunetas en un porcentaje muy alto. ¿Cómo Obras públicas permite tanta irregularidad?
Situaciones como las descritas se producen de continuo en todo tipo de vías, incluidas autopistas, pagando justos por pecadores. Resulta increíble observar como la institución que tiene que velar por entregarnos unas vías seguras nos entrega carreteras llenas de trampas mortales. ¿Hasta cuándo seguiremos así? ¿Cuándo los cargos técnicos serán ocupados por personas con experiencia y preparadas? Determinados puestos requieren de técnicos capacitados, no por políticos afines a los gobiernos de turno, pues estos problemas se acarrean desde hace muchos años. La seguridad vial necesita salir de la situación tan precaria en la que se encuentra.
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