La desigualdad es la fuente de todos los males sociales. Es el producto de la codicia que crea la gran perversidad de producir bienes y servicios al más cómodo costo, y que todos compraremos por lo que su venta dejará suficiente dinero para acumularlo, de manera desmedida, sin límites y aceleradamente.

Sobre esa ‘cadena de la muerte’ Marx reflexionó hace mucho, la criticó, hizo anuncios y pronosticó en sus famosos volúmenes de “El Capital” al archi conocido capitalismo. Años de estudio y observación, años de escritura, interminables ideas, tan vigentes, tan estudiadas y re-leídas en estos días de crisis capitalista, “recurrentes”, anunciadas por él.

Y nosotros sin chistar, sin conocer lo que el filósofo alemán de la economía decía hace tantos años, quizás enamorados de los azules ojos de nuestros invasores del 1916, o anonadados por el discurso en exótico idioma, nos organizamos como sociedad igualitos a la de ellos, los del norte.

Y nos estructuramos bajo la sacrosanta creencia de que hay que levantarse temprano a producir todos los días sin más pretensiones que para comer y así facilitar a un grupo de amos mucha riqueza para acumular. De tal forma damos por entendido que eso es desarrollo, que eso es progreso.

Lo peor de todo es que durante tanto tiempo vivimos bajo esta fórmula cuasi-mágica del “yo produzco y tú acumulas”, que la inmensa mayoría de esta humanidad padece sus consecuencias y no vislumbra ninguna otra forma para vivir mejor y ser felices. La mayoría piensa que es imposible superar ‘la cadena de la muerte’

Se, estoy seguro que es posible vivir juntos para instalar la democracia social basada en la equidad. Vivir en un espacio donde todos trabajemos por todos y nos sobren horas para descansar y para ser felices.

Así desarrollaremos el espíritu de colectividad y hasta cultivaremos el ocio porque ya no habría que hacer horas extras para que el amo acumulara más y desmedidamente.

Es posible instalar una sociedad igualitaria en la que el dinero no tendría más valor que el necesario.

Lo sé, podemos ser felices todos. Ya empezamos a lograrlo, casa por casa, lugar por lugar, comunidad por comunidad, ciudad por ciudad…  y no necesitamos al comité político del PLD ni a la dirección política del PRD ni a ninguno de los que quieren ser iguales a ellos.

Víctor Víctor

Cantautor y ciudadano

Ver más