El año 2026 comenzó con una expectativa altamente positiva para la República Dominicana y el presidente, Luis Abinader, conforme a las proyecciones más recientes del Banco Mundial y Fondo Monetario Internacional (FMI). Los estudios de estas entidades financieras internacionales perfilan a la República Dominicana como la economía de mayor expansión en Latinoamérica y el Caribe para los próximos años.

Según el informe Perspectivas Económicas Mundiales, el país alcanzará un crecimiento en su producto interno bruto (PIB) del 4.5 %, superando ampliamente el promedio regional y posicionándose solo por detrás de Guyana, que tendrá un crecimiento superior al 19 %, impulsada, principalmente, por la industria petrolera, pero en ausencia de la bonanza petrolera de ese país, la República Dominicana se consolidará como líder regional en crecimiento económico.

Tomando en consideración que se trata de un tiempo en el que la República Dominicana se destaca por el vigor de su sistema de partidos y la alternancia en el poder, resulta conveniente valorar el aporte de la estabilidad institucional a la fortaleza de la economía. En ese sentido, no se debe ignorar la importancia de la predictibilidad en políticas públicas y en la confianza de los actores económicos, generada por todos estos factores, que son claves para el crecimiento sostenible.

Sin duda, un sistema de partidos fuerte, como el dominicano, entendido como la capacidad de las organizaciones políticas para estructurar la competencia, articular intereses sociales y facilitar la rotación gubernamental regular, se vincula directamente con un entorno propicio para inversiones y desarrollo.

Tanto las empresas nacionales como las extranjeras valoran la certidumbre política, reflejada en que las reglas de juego no cambian abruptamente con cada elección, lo que fortalece la planificación a largo plazo y reduce el riesgo país.

Mientras en otras naciones de la región muchos gobernantes tratan de modificar sus constituciones para continuar en el poder más allá del tiempo establecido al momento de llegar al poder, en la República Dominicana el presidente, Luis Abinader, después de un amplio triunfo, reformó la Constitución Política y petrificó la no reelección por más de dos mandatos presidenciales. También, el hecho de que diferentes fuerzas políticas hayan gobernado en distintas épocas, con transiciones pacíficas y ordenadas, es un activo innegable para la economía.

La alternancia en el poder es un mecanismo de autolimitación del poder que protege la democracia y afianza la gobernabilidad. Cuando partidos distintos asumen la gestión pública, se renueva la legitimidad del sistema, se posibilita la corrección de errores y se amplía el espacio para nuevas ideas, sin que ello signifique rupturas institucionales. Este ejercicio colabora, además, con la rendición de cuentas y la transparencia, que son elementos valorados por mercados e inversionistas externos.

La madurez del liderazgo político dominicano se refleja en el hecho de que el presidente Luis Abinader y los expresidentes de la República, Leonel Fernández, Danilo Medina e Hipólito Mejía, han puesto a un lado los intereses partidarios para tratar temas de alto interés para la nación, lo que no ocurre en este tiempo en la mayoría de los países del continente.  Este tipo de interacción fortalece la cohesión nacional y proyecta una imagen de estabilidad positiva para la economía.

Como se ha podido ver, la consolidación democrática es un activo económico que favorece la previsibilidad, protege los derechos y genera un entorno donde la inversión puede florecer.

Edwin Olivares Luciano

Especialista en Desastres

El autor es especialistas en Gerencias de Preparación y Respuesta de Desastres. Es Sub-Director y Jefe de la Div. De Operaciones del Centro de Operaciones de Emergencias , Miembro del equipo de Evaluación y Coordinación para Desastres de las Naciones Unidas, Jefe de Respuesta y brigadas de la Defensa Civil , Director Nacional de Socorros de la Cruz Roja Dominicana ,Asimilado Militar, Evaluador de Tesis del Curso de Estado Mayor del Ministerio de De Defensa, además como instructor de personal de los Bomberos , Defensa Civil, Cruz Roja y Fuerza Armadas ONG etc. funciones que le han permitido adquirir una rica y vasta experiencias para participar en programas de gestión de riesgo y seguridad que le han valido el reconocimiento por las actividades realizadas en el área de los Desastres Naturales y Seguridad ha través de los cuales proyecta todo su potencial de conocimientos.

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