La mayoría de las contiendas de la Segunda Guerra Mundial ocurrieron en Europa. También las hubo en el norte de África. Latinoamérica tuvo su emblemática confrontación denominada "batalla del Río de la Plata". Para poder abordar el fondo de este artículo, señalo que cuando Alemania perdió la Primera Guerra Mundial se firmó el acuerdo de Versalles, que perseguía que Alemania no se rearmara, prohibiéndole que construyera embarcaciones con capacidad superior a 10 000 toneladas. Con esas limitaciones, Alemania decidió construir un acorazado de 14 000 toneladas, no muy superior a las restricciones del citado acuerdo. Los alemanes decidieron construir una embarcación de gran blindaje soldando chapas de acero, no remaches. Los cañones de esa embarcación superaban las características de cualquier otro barco de esa época, siendo impulsado por motores de combustión, no por vapor. Con ese blindaje y siendo impulsado con motores de combustión se lograba una inigualable capacidad combativa que sería así: era más veloz que el más potente y más potente que el más veloz. Ese maravilloso barco fue denominado "Almirante Graf Spee", honrando a un aguerrido militar naval que fue condecorado por su valentía en múltiples guerras luchando a favor de Alemania. Para manejar ese barco se nombró a Hans Langsdorff por su liderazgo, y a quien ordenaron que no atacara buques de guerra y que actuara como un corsario atacando buques mercantes que transportaban alimentos a Inglaterra; además, después de cada ataque debía desaparecer sin dejar rastro.

El Graf Spee, como corsario, confundía a sus rivales arriando la bandera alemana, enhestando una bandera de otra nación, cambiando su nombre, escribiendo sobre una lona el nombre de otra embarcación para que los rivales solo pudieran identificarlo cuando estaban tan cerca que ya eran presas fáciles de sus cañones. Inicialmente, el 28 de septiembre de 1939, el Graf Spee hundió un vapor cerca de Pernambuco; en octubre capturó cuatro barcos más en puntos del Atlántico sur alejados entre sí, y en noviembre apareció en el océano Índico. Su accionar creó grandes problemas de abastecimiento británico, por lo que fue intensamente buscado; sin embargo, nunca se produjo una muerte: a cada uno de los buques víctimas les exigía no transmitir el ataque a sus seguidores y apresaba a los capitanes y oficiales.

En diciembre, tras un exitoso crucero de corsario, Langsdorff decidió incursionar en costas sudamericanas para algunas operaciones y después retirarse a Alemania. El día 7 hundió su última presa, un carguero británico que radió la última posición del Graf Spee a las embarcaciones inglesas. El Almirantazgo ordenó al comodoro Harwood dirigirse a esa posición geográfica. Harwood preveía que el corsario cambiaría de posición y estimó certeramente la próxima posición del buque. De acuerdo al mensaje radiado, el Graf Spee fijó rumbo hacia el estuario del Río de la Plata y no esperaba allí fuerzas enemigas. Sin embargo, el día 30 se encontró con británicos bloqueando las costas de Punta del Este.

Temprano en la mañana del 13 de diciembre, los vigías del Graf Spee vieron dos mástiles. Langsdorff supuso, erróneamente, que se trataba de escoltas de un convoy. Empero, a las 5:52 identificaron al crucero británico Exeter, que viajaba acompañado de otros dos buques de menor tamaño. Rápidamente identificaron a los cruceros livianos Ajax y Aquiles, menos artillados y blindados. A las 6:00, los británicos avistaron al Graf Spee y el comodoro Harwood separó sus unidades para dividir el fuego de los poderosos cañones del Graf Spee, intentando realizar una maniobra de abanico y pinzas.

Langsdorff se dirigió a la costa iniciando un combate, concentrando el fuego de su armamento principal sobre el mejor artillado Exeter para luego, con su armamento secundario, dar cuenta de los barcos menos artillados. Rápidamente, el Graf Spee hizo tres impactos directos al Exeter que deshabilitaron sus dos torretas principales y delanteras, destruyeron su puente de mando y la catapulta para aeronaves, también provocándole incendios. El Exeter estaba con dos tercios de su capacidad ofensiva fuera de combate en medio de media hora de duelo artillero. El Ajax y el Aquiles acortaron distancia para aliviar el fuego sobre el dañado Exeter. Cuando los tres buques británicos estaban prácticamente fuera de combate, se detuvo la contienda.

Sin saberlo, Langsdorff tuvo en ese momento el triunfo en sus manos y pudo rematar a sus rivales uno a uno, pero le faltaba combustible y tenía muchas bajas. Estando él mismo herido, pensó ir a Buenos Aires, pero el calado del Río de la Plata lo imposibilitaba. Optó por ir a Montevideo. Estando allí, diplomáticos británicos presionaron a Uruguay para que el barco no permaneciera largo tiempo en Montevideo esperando rescatadores alemanes. El 17 de diciembre, estando cerca del puerto, el Graf Spee fue volado por orden de Langsdorff, habiendo desembarcado tripulantes y heridos. Hitler se molestó porque voló el barco y no siguió peleando, siendo imposible por falta de combustible. Todo concluyó con Langsdorff suicidado, envuelto en una bandera alemana.

Eulogio Santaella

Ingeniero

Ingeniero. Fue administrador del Consejo Estatal del Azúcar y embajador en Washington. Profesor universitario. Empresario.

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