Durante mucho tiempo pensamos que el mayor peligro que pesaba sobre la existencia de la humanidad era la posibilidad de una guerra nuclear. Luego, se agregó a esta amenaza el calentamiento global; y a esta última se suma ahora la Inteligencia Artificial.
Hoy, varios investigadores evocan la posibilidad de que la humanidad sea erradicada en un futuro no muy lejano por la emergencia de distintas entidades hostiles dotadas de una forma de superinteligencia artificial, las llamadas IAs, que serían capaces de tomar el control de infraestructuras clave, orquestar un ataque biológico o lanzar un ataque cibernético capaz de paralizarlo todo.
Tres amenazas edificadas pieza a pieza por una especie que parece pertenecer a aquellas cuyos «éxitos» las llevan a su propia destrucción, fenómeno que en biología y ecología se conoce como suicidio evolutivo.Una buena razón para preguntarnos si es realmente correcto llamarla Homo sapiens. Más bien debería llamarse Homo stultus (bruto, necio).
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