El pasado miércoles 16 de septiembre tuve la oportunidad de participar en el Encuentro Nacional de Universidades Dominicanas, espacio que da vida formal a la nueva Red Nacional para Prevenir Riesgos de Desastres (REDIES-GIRDSA), una iniciativa clave apoyada por los Estados Unidos.
Este esfuerzo estratégico ha sido impulsado por el Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología (MESCYT), con la participación de decenas de universidades y bajo la labor de consultoría de la Dra. Milagros Yost, destacada educadora, especialista en gestión de riesgos de desastres y representante de la Universidad del Caribe (UNICARIBE). La reputada académica formará parte de la dirección de esta recién creada red, cuya presidencia recae precisamente sobre UNICARIBE, acompañada por diversas personalidades e instituciones del subsistema de educación superior, tanto público como privado.
El MESCYT tiene como misión fundamental formular y supervisar las políticas públicas en materia de educación superior, ciencia y tecnología, regulando y modernizando el sistema para garantizar su correcto funcionamiento. Asimismo, promueve el desarrollo científico y tecnológico nacional con un fuerte anclaje en el aparato productivo y el servicio social, velando siempre porque la academia responda de manera pertinente a las necesidades prioritarias del país.
Desde una perspectiva teórica contemporánea, la integración de la educación superior en la Gestión Integral del Riesgo de Desastres (GIRD) responde al paradigma del desarrollo humano sostenible y la resiliencia territorial. Como señala la literatura especializada y los marcos internacionales, tales como el Marco de Sendai para la Reducción del Riesgo de Desastres, las universidades no pueden ni deben mantenerse de espaldas a las realidades socioambientales y climáticas que vulneran a nuestros territorios.
La academia posee una triple función insustituible:
- La docencia y formación de capacidades, incorporando la gestión de riesgos en los currículos profesionales para romper con la visión reactiva de la emergencia y transitar hacia la prevención.
- La investigación científica y tecnológica, generando datos empíricos sobre amenazas (como fallas sísmicas, vulnerabilidades hidrometeorológicas y cambio climático) que sirvan de base para la toma de decisiones basada en evidencia.
- La extensión y proyección social, vinculando el saber universitario con las comunidades para fortalecer los Sistemas de Alerta Temprana (SAT) y la resiliencia local, un modelo que ha demostrado gran éxito en naciones de América Latina y el Caribe expuestas a amenazas multi-peligro.
El evento contó con la participación del ministro del MESCYT, Rafael Santos Badia, quien durante sus palabras de apertura destacó:
“Las situaciones de emergencia pueden ocurrir en cualquier momento. Por ello, es imperativo que nuestras instituciones estén preparadas para afrontar y mitigar los impactos de eventos adversos, garantizando la seguridad y el bienestar de nuestros estudiantes, profesores, personal administrativo y, en fin, de toda la comunidad académica”.
Durante la jornada se entregó a las instituciones participantes un cuadernillo guía concebido como un instrumento orientador para la elaboración de los planes institucionales de gestión de riesgos, estructurados bajo un enfoque dinámico y de documento abierto. Asimismo, la conferencia central estuvo a cargo del Dr. Juan Ramos, reconocido asesor temático en la materia, quien profundizó sobre el rol estratégico del conocimiento universitario frente a los desastres.
A nivel global, experiencias en países de la región demuestran que las redes universitarias de gestión de riesgos logran articular de manera eficiente el conocimiento técnico con las políticas públicas de protección civil.
Auguro el mayor de los éxitos a esta importante red de universidades. Abordar este tema con rigor científico y compromiso institucional es una necesidad inaplazable, pues las instituciones de educación superior tienen el deber ético y técnico de involucrarse de manera activa en todas las vertientes de la gestión del riesgo de desastres para salvaguardar el futuro de la nación.
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