Las encuestas tratan de medir la percepción o el comportamiento de un segmento o de la población en general sobre fenómenos relacionados ya sea con la actividad política, la gestión pública, el comportamiento en los mercados, entre otras actividades.
Con más frecuencia nos encontramos con que firmas reconocidas realizan y publican encuestas encomendadas por empresas u otras instituciones para medir la percepción que tiene la gente ante la situación económica y las preferencias electorales de cara a cercanos procesos electorales.
Uno de los elementos que más se destaca en los resultados que se divulgan de las encuestas es la percepción que tiene la gente con relación a la situación económica, tanto desde el punto de vista general como en forma personal: de cómo se encuentra la economía desde el punto de vista macroeconómico, expresado en los niveles de inflación, inversión pública, déficit fiscal, tasa de cambio, deuda pública, entre otros. Por otro lado, otro aspecto que se destaca en las encuestas es el de los precios de los artículos de primera necesidad, el poder adquisitivo del ingreso que reciben los hogares y los individuos.
Mientras más percibe la gente el impacto negativo de los cambios en las variables económicas que influyen sobre su nivel de vida, mayor será la reacción negativa expresada en los porcentajes de sus respuestas.
A propósito, la última encuesta que publicó recientemente Gallup, pedida por un periódico de circulación nacional, presenta datos reveladores sobre lo antes descrito. El 62.9 % considera como negativa la situación de la economía de la República Dominicana, contra un 21.6 % que la considera positiva. Si se suma el 15 % de la población que opina que la situación no es ni buena ni mala con el 62.9 % que la considera mala o muy mala, eso significa que el 77.9 % de la población considera que se ha deteriorado su situación económica o se ha mantenido estancada. Ahora bien, cuando se analiza de manera personal cómo impacta la situación económica a la gente, el 43.9 % considera que es mala y el 25.7 % que no es ni buena ni mala, para un total de 69.6 %, contra un 30 % que la considera como que ha mejorado.
Estos resultados que presenta la encuesta Gallup no son casuales, pues actualmente la República Dominicana es uno de los países que tiene los niveles de inflación más altos (4.63 %), según informe de la Cepal, con relación a los países centroamericanos, interanual para el primer trimestre del año 2026 en comparación con igual periodo del año 2025, por encima de Honduras (3.94 %), Nicaragua (3.55 %), Guatemala (2.50 %), El Salvador (1.47 %), Panamá (0.87 %) y de Costa Rica, que disminuyó en ese periodo de 1.21 % a menos 2.09 % (-2.09 %).
En correspondencia con lo anterior, también se produce una disminución en la valoración del presidente Luis Abinader, pues en el año 2025, en base a un promedio de aceptación de presidentes latinoamericanos, este tenía una aceptación del 59 %, y en la más reciente encuesta de Gallup bajó a un 51.7 %.
A pesar del respiro que ha dado el mercado cambiario con la estabilidad y hasta la ligera disminución de la tasa de cambio del peso con relación al dólar, la misma no se ha reflejado en los supermercados, los colmados, las farmacias y las tiendas en general. Si a esto se agrega el nuevo ingrediente de la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán, que ha generado un aumento en el precio de los derivados del petróleo —sobre todo gasolina, gasoil y gas—, dicho cambio tendrá una repercusión tal que, de hacerse una encuesta a finales del presente año, la percepción negativa de la gente con relación a la situación económica estará por encima de los niveles que presenta la última encuesta (62.9 %), publicada esta misma semana, como ya dijimos, por Gallup.
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