Antes de que se produjeran las elecciones del 5 de noviembre del año 2024 para la escogencia del cuadragésimo séptimo presidente de los Estados Unidos de Norteamérica, advertí que escoger a Donard Trump para un nuevo mandato significaba la degradación para el imperio.
Señalé que el imperio romano, el más poderoso de la antigüedad, comenzó su declive después del asesinato de Julio César, la muerte de Augusto y de Tiberio y el ascenso al Trono del esquizofrénico y desquiciado Calígula, del mitómano y pervertido Nerón y del farsante Cómodo.
Indiqué que como cabeza de un imperio que sojuzgó, expolió y esclavizó pueblos enteros, que no había diferencia de propósitos entre César y Nerón, entre Augusto y Calígula, entre Tiberio y Cómodo, que sus métodos eran iguales y sus propósitos similares, que sólo se distinguían por la sobriedad y la solemnidad en el ejercicio del poder.
Concluí señalando que nunca sería igual, George Washington, Abraham Lincoln o John F. Kennedy, que Donald Trump porque con objetivos similares, entre Washington, Lincoln, Kennedy y Trump, hay una diferencia del cielo a la tierra. Los primeros respetaron la solemnidad de sus investiduras, mientras Trump, es un Chabacano, Narcisista y turbero que no respeta leyes, ni normas con la agravante de que su egocentrismo lo hace creerse el centro del universo.
Con un lenguaje soez y sin ningún respeto por las comunidades de migrantes exacerbando el oído, la xenofobia contra ella y levantado un ultranacionalismo, tal cual, como lo hizo líder del tercer Reich, Adolfo Hitler, lo que podría conducir al mundo a una catástrofe peor que el de la Segunda Guerra Mundial que dejo medio mundo destruido con más de 60 millones de muertos y una cifra de heridos e inválidos incuantificables.
Hoy a un año, un mes y diez días de su ascenso al poder, el tiempo me dando la razón.
Desde el primer día de su regreso a la casa Blanca, sus medidas han sido una sarta de cosas díscola y peligrosa, muchas de ellas nunca vistas en las administraciones anteriores. Cortando la continuidad del Estado, como es caso la re-inclusión de Cuba entre los países que patrocinan y apoyan el terrorismo, excluida por la pasada administración de Joe Biden, al final de la misma.
Indultos para alrededor de 1.500 turberos partidarios suyos acusados por los disturbios del 6 de enero de 2021 en el Capitolio de Estados Unidos, donde hubo 174 agentes policiales heridos y uno muerto.
Ha pretendido mediante ordenanza desconocer, La Enmienda 14 de la Constitución de EE. UU., ratificada en 1868, que garantiza la ciudadanía automática por nacimiento a casi todas las personas nacidas en territorio estadounidense, incluyendo hijos de inmigrantes indocumentados, ordenando la mayor casería de lo mismo en todo el territorio estadounidense, destruyendo familia y produciendo miles de deportaciones y muertes en varios Estados de la Unión.
Ha ejercido constante presión sobre México y Canadá, a la que pretende convertir en un estado de la Unión, y la ambición desenfrenada de anexarse a Groenlandia.
Cambio arbitrariamente el nombre del Golfo de México por el de Golfo de las Américas.
Violando los acuerdos, Los Tratados Torrijos-Carter, firmados el 7 de septiembre de 1977 entre Estados Unidos y Panamá, que devolvía el canal de Panamá a su legítimo dueño; en competencia comercial con la República China prácticamente lo han ocupado nuevamente Manus Militaris .
Ha sometido a presión e intimidación a los países de América Latina y el Caribe con su secretario de Estado Marco Rubio a la cabeza.
Ha ampliado el cerco de amenazas a Venezuela, Cuba y Nicaragua.
Ha incrementado el apoyo al genocida Benjamín Netanyahu, para el exterminio del Pueblo Palestino e incrementando la ayuda económica y militar al cómico de Zelenkis, en una guerra que no tiene ninguna posibilidad de ganar.
Ha presionado a sus aliados de la OTAN para un rearmamento de sus miembros con un gasto mínimo de un 5% de su producto interno Bruto (PIB) de su país.
Ha hecho el mayor despliegue militar en toda América y el Caribe no visto ni en la época del mayor conflicto bélico registrado hasta hoy.
Continuando su política de agresión impune en todo el mundo, el pasado 3 de enero de manera artera e insólita y nunca vista en los anales de la historia, ni en las fantásticas películas de Hollywood, ordenó la captura y el secuestro de Nicolás Maduro Moro presidente en ejercicio de la República Bolivariana de Venezuela y su compañera Cilia Flores, en violación a todos los tratados y normas de derecho internacionales, sin ninguna consecuencia.
Ha aumentado El Criminal bloqueo económico y financiero contra el pueblo cubano y las amenazas de repetir el guion venezolano, es latente.
Y como si esto fuera poco, el pasado 28 de febrero, el desquiciado, egocéntrico, Xenófobo, ultranacionalista y partidario del llamado “Espacio Vital”, el Destino Manifiesto y Doctrina Monroe, Donard Trump, ha ordenado un ataque a la República Islámica de Irán, que ha dejado como resultado, la muerte del líder del país; Ayatollah Alí Jameneí y parte del estado mayor, incluyendo el ministro de Defensa, Aziz Nasirzadeh, y el comandante de la Guardia Revolucionaria, Mohamed Pakpur, además, daños en la población civil; como la muerte de más un centenar de estudiantes en una escuela de niñas, y cientos de civiles mujeres niños y ancianos.
Este ataque provocador, artero y criminal contra el pueblo iraní y sus principales líderes pone en riesgo la paz mundial, porque se produce en una zona de alta tensión cargada de armamento nucleares por toda parte.
El ataque a Irán, ordenado por Trump y su sucio Netanyahu, debe ser motivo de preocupación en todo el mundo, por lo que es necesario ponerle freno a los impulsos desaprensivos de esta dupla genocida que está conduciendo de forma acelerada a la humanidad al llamado Apocalipsis.
Los pueblos amantes de la paz están llamado a levantar su voz de protesta contra este ataque a Irán, que además de alevoso y criminal, pone en riesgo la paz mundial y la existencia misma de la humanidad.
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