Los Estados Unidos de Norteamérica, país, que según sus gobernantes es el ejemplo de la democracia mundial se quita la careta descubriendo al gran monstruo engañoso que tenía escondido. Centros de votaciones falsos en algunos estados (donde Trump era fuerte), personas que no aparecen en el padrón, alteración de las votaciones por correo, cambios repentinos de la ventaja de un candidato por otro, muertos que votan… Un momento, acaso estoy refiriéndome a las elecciones dominicanas?
NO, me estoy refiriendo a las elecciones norteamericanas, a las del país más democrático del mundo (según ellos). Sería que han aprendido de los políticos dominicanos o será que ellos son quienes enseñan a nuestros políticos.
Qué ha pasado en ese gran país bananero?
Donald Trump, contra todo pronóstico, gana las elecciones del 2016 cogiendo de sorpresa a los poderes fácticos norteamericanos que una vez consumada la decisión de permitirle presidir al país, pretendieron manejarlo como cualquier títere. Fallando en su intención en vista de que el Sr. Trump se manejó con extraordinaria inteligencia diciendo lo que ellos querían oir pero haciendo lo que pregonó en su campaña. Así Trump pese a todo el bullicio y amenazas, no ha incrementado ninguna guerra, por el contrario, se ha salido de Siria y si su mandato continúa saldrá de Afganistán. No ha invadido a Venezuela, ni a Cuba ni a Nicaragua, empezó a desmantelar bases norteamericanas o disminuir sus efectivos, se reunió con el líder norcoreano (afirma que entre ellos dos existe una gran amistad), hizo un trato con los talibanes (algo insólito), le entregó el lío de Siria a Putin. Criticó a Duke denunciando que en Colombia el negocio de las drogas aumentó en un 50% desde que asumió el poder. Aunque le mantuvo un embargo de armas a Irán, se lo levantó semanas antes de las elecciones. Denunció a la UE por aprovecharse de los EEUU, le recortó el presupuesto a la OTAN y criticó algunos tratados como el de EEUU con Japón.
Claro, que todo esto actúa en contra del complejo militar industrial que manejan esos poderes fácticos norteamericanos y por ello deben estar irritados con la presidencia de Trump. Por supuesto, la Agencia Central de Inteligencia (CIA), agencia nefasta que manejan esos poderes, se ha preparado para torcer los resultados de estas elecciones y así ha sucedido. Evidentemente no iba a ocurrir de nuevo, para estas elecciones ya se habían preparado y no serían sorprendidos. El fraude se montó y a Trump no le valdrá de nada el “pataleo”.
El señor Biden, por el contrario, representa la política neoliberal que solo enriquece más a los ricos y políticos, representa la corrupción administrativa… Caramba, acaso me estoy saliendo de contexto refiriéndome a un presidente peledeísta? NO… Estoy refiriéndome a personajes como Hilary Clinton y el mismo Joe Biden.
En el campo internacional, Biden representa el guerrerismo, recordemos cuando la Sra. Clinton expresó su deseo de enfrentar a los rusos en una “guerra limitada” luego de ser la ejecutora de la “Primavera árabe” que ha causado un verdadero desorden en Medio Oriente y crímenes horrorosos.
Biden representa los intereses de los poderes fácticos de los EEUU y por eso está ocurriendo lo que Trump ha denominado como “una verguenza ante el mundo”, refiriéndose a estas elecciones.
Habría que ver hasta dónde Trump llegará en su protesta contra el fraude. El Tribunal Supremo Electoral cuenta con mayoría de votos a su favor, pero esto podría cambiar con la aparición del “Hombre del Maletín”, lo que al día de hoy parece que ya pasó.
Se jugará Trump su cabeza ante el poderío a que se enfrenta? Recordemos que en ese país todo el mundo está armado. La mayoría de los seguidores armados de Trump son fundamentalistas blancos (tan fanáticos como los fundamentalistas del ISIS), se sabe que estos grupos son incontrolables y no se puede predecir lo que pueda ocurrir.
Por otro lado, el establishment norteamericano tiene una gran preocupación con el Sr. Biden y sus 78 años de edad. Problemas de deterioro cognitivo en público han alertado a la ultraderecha de ese país y sus servicios de inteligencia. Entonces es lógico pensar que se debe estar cocinando alguna fórmula alternativa para sustituirlo en sus funciones y la políticamente ideal para ello es su vicepresidenta Kamala Harris, con el gran inconveniente de que sus padres son extranjeros (padre jamaiquino y madre indú). La constitución norteamericana establece que para poder ser presidente del país, al menos uno de los progenitores debe haber nacido en territorio norteamericano. Es decir, colocar a la Sra. Harris
presenta un problema institucional y constitucional. Tendrán debajo de la manga a la Sra. Hillary Clinton? Cualquier cosa puede pasar en el país de los engaños.
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