El excelente espectáculo de Bad Bunny en el medio tiempo del Super Bowl, fue un intento de la liga (NFL) que decidió deliberadamente abrazar la diversidad cultural y lingüística, reflejando la evolución demográfica de Estados Unidos y la importancia del público hispano. ¿Es así o hubo otras razones?

El resultado fue un espectáculo muy exitoso en términos de audiencia y repercusión, aunque con opiniones divididas sobre si “encajaba” con la tradición del evento.

El futbol americano es un deporte predominantemente anglosajón, que se juega básicamente en Estados Unidos y de hombres. Pocas mujeres lo practican y pocas asisten a los juegos de temporada.

El espectáculo de medio tiempo del Super Bowl lo ven millones de estadounidenses. ¿Cuánto de ellos hablan español? ¿Cuánto de ellos son latinos? De unos 125 millones de espectadores que vieron el espectáculo, solo 3.3 millones lo escucharon en español y 122 millones en inglés, que la mayoría no entendió un carajo las letras de las canciones.

Yo hablo inglés, lo suficiente para comunicarme y leer con fluidez, pero apenas entiendo las letras de las canciones en ese idioma. Quizás las de Frank Sinatra, pero no la de otros géneros como el reguetón, el rap o el rock. Inclusive, algunos cantantes en español de estos géneros yo realmente no entiendo nada de lo que dicen.

El deporte de los latinoamericanos, como de casi el resto del mundo, es el fútbol, balompié o soccer, como le llaman en inglés. En un campeonato mundial del verdadero fútbol (que se celebrará este año en México, Estados Unidos y Canadá), ya sea en la inauguración en Nueva York o en la clausura en Chicago, la presentación de Bad Bunny hubiera sido ideal y perfecta. Porque más de la mitad de los televidentes, espectadores y asistentes al estadio hubieran sido latinoamericanos, sin importar los países que compiten. El fútbol es la pasión del latino, la pasión del resto del mundo.

Pero un latino en el Super Bowl creo que fue inapropiada. Cantar en español donde pocos entendían las letras de las canciones, incluyendo los que dominan un poco el idioma, me parece fuera de lugar.

El orgullo latino se elevó por los cielos al ver al famoso cantante acompañado de Ricki Martin y Carol G, con un mar de gente latina bailando y haciendo piruetas en el escenario. Como dije fue un gran espectáculo, pero en el lugar y el momento equivocado.

Quizás fue una apuesta de los liberales para contrarrestar la política migratoria del presidente Trump. O para sacarlo de quicio ya que siempre estuvo en contra de la presentación de Bad Bunny y calificó el espectáculo como desastroso y una ofensa a la identidad de estadounidense.

En respuesta, la ICE también aprovechó el espectáculo para atrapar a muchos indocumentados o documentados sospechosos.

Bajo la presidencia de Biden, Clinton o Busch esto hubiera pasado por alto, sin crear conmoción y el espectáculo del Super Bowl hubiera sido con Bruce Springsteen o Kurt Cobain. Pero Bad Bunny fue una puñalada en el corazón de Donald Trump.

Esta presentación tuvo claramente un matiz político.

José Lois Malkún

Economista

Economista dominicano. Trabajó como consultor de varios organismos internacionales, como el BID y el Banco Mundial. Fue director de la Comisión para la reforma del Sector Salud, Ministro de Finanzas y Gobernador del Banco Central, en el período 2003-2004.

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