“El afán del día no entra en conflicto con dedicar algunos minutos para mejor comprender dónde estamos y qué somos”.

Christina Koch es un referente mundial relacionada a un gran acontecimiento reciente. Astronauta, ingeniera eléctrica y física; para mejor recordar, integró la misión espacial  Artemis II que despegó el 1ro de abril de 2026 para convertirse así en la primera mujer en  salir de la órbita baja (hasta 2mil kilómetros del radio terrestre), la primera mujer en dar la vuelta a la Luna y junto a sus compañeros uno de los cuatro humanos que ha viajado más lejos de la Tierra.

La referencia a Christina Knoch junto al reconocimiento de sus méritos indica la más reciente evidencia de la contribución de la mujer al desarrollo de la astronáutica y expresa que las tan dilatadas discriminaciones por género en la historia junto a la ignorancia ha sido al mismo tiempo una forma de no disponer de los grandes talentos de la mujer  y de sus contribuciones en todas las áreas y de ahí en la astronáutica.  Solo la oportunidad hace la gran diferencia.

Lo de mujeres en el espacio implica tanto la contribución científica y tecnológica como la participación directa como astronautas.

Se destaca por el  hito histórico de su contribución Valentina Tereshkova (nacida en 1937, actualmente de 89 años) de la otrora Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas-URSS- la primera mujer en el espacio y  en solitario, misión del 6 al 16 de junio de 1963, orbitando la Tierra 48 veces.

En los últimos años distintas investigaciones han destacado como las mujeres enfrentan las mismas dificultades físicas y psicológicas que los hombres e incluso algunas indican que para misiones espaciales prolongadas las mujeres podrían ser más aptas. Se evidencia que el principal obstáculo ha sido la discriminación de género.

En las contribuciones científicas y tecnológicas  que hacen posible esas grandes hazañas, un número significativo de mujeres que se ha ido incrementando con el tiempo han sido esenciales en los avances logrados; como representativa del conjunto se destaca Creola Katherine Johnson (1918-2020) física, científica espacial y matemática estadounidense cuyos cálculos de la mecánica orbital en la NASA fueron fundamentales para el éxito del primero así como de  posteriores vuelos espaciales tripulados. A lo que hay que agregar que  junto a lo correspondiente al  género Creola Katherine Johnson venció además la discriminación racial al ser afrodescendiente, es tan admirable ver en su biografía como superó  tantas adversidades por ningún otro propósito que no fuese  contribuir al desarrollo de la humanidad.

Solo la oportunidad hace la gran diferencia.

Ramón Morrison

Consultor en Desarrollo Organizacional

Profesor de ciencias de primaria, secundaria y universitario ya jubilado, con la misma pasión de entonces.

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