Varios estudios sobre el envejecimiento cerebral realizados por neuropsicólogos, neurólogos, gerontólogos y psicólogos sociales de la Universidad de Harvard comprobaron que las personas que dominaban más de una lengua ralentizan su envejecimiento cerebral.
Asimismo, dichos estudios comprobaron que los cerebros del 68 % de las 834 212 personas que solo dominaban un idioma envejecían más rápido que los cerebros de aquellas personas que dominaban más de una lengua.
Además, comprobaron que hablar más de un idioma es una forma eficaz de mantener el cerebro joven y retrasar su envejecimiento cognitivo. Al profundizar sus hallazgos, los investigadores de Harvard comprobaron que el bilingüismo y el multilingüismo son factores poderosísimos para conservar la memoria de los envejecientes.
Otros estudios en los que participaron 85 453 personas con edades entre 51 y 90 años procedentes de 12 países europeos comprobaron que los cerebros de las personas que dominaban solo un idioma envejecían el doble que los cerebros de aquellas personas que dominaban más de una lengua.
En tal sentido, los estudios en cuestión comprobaron que hablar más de un idioma refuerza las conexiones neuronales, incluyendo los estímulos de las áreas del cerebro que tienen que ver con la memoria, la atención y la toma de decisiones complejas.
Por su parte, las principales lenguas que se hablan a nivel global son, entre otras: (1) el inglés, idioma que es hablado por 1515 millones de personas; (2) el chino o mandarín, el cual es hablado por 1140 millones de personas.
También, (3) el hindi, hablado por 608 millones de personas. El idioma hindi se habla en la India, donde es la lengua oficial de dicho país junto con el inglés y la lengua materna de cientos de millones de personas. Según se sabe, en Nepal hay comunidades significativas en donde el hindi es el idioma cooficial; mientras que el hindi se habla en Guyana, Trinidad y Tobago, Surinam, entre otros países.
Además, (4) el español, hablado por 311 millones de personas; (5) el árabe estándar, el cual es hablado por 332 millones de personas; (6) el francés, idioma hablado por 311 millones de personas; (7) el bengalí, hablado por 278 millones de personas; y (8) el portugués, hablado por 263 millones de personas.
Por su parte, el profesor Stephen May de la Universidad de Auckland de Nueva Zelanda refiere que alrededor del 75 % de la población mundial habla más de una lengua, lo que ha favorecido el intercambio comercial, cultural, social, educativo y económico entre los países a nivel global.
No obstante, los estudios a los que nos hemos referido en los párrafos anteriores indican que existe una diferencia entre los adultos mayores que aprendieron un nuevo idioma durante su etapa de escolaridad, en comparación con sus pares que lo aprendieron cuando ya eran adultos.
Asimismo, se sabe que dominar varias lenguas a la vez no solo mejora la memoria y la concentración, sino que incrementa la capacidad de adaptación del cerebro humano para enfrentar y manejar problemas, sin importar su complejidad.
Por su lado, los especialistas en higiene y salud mental saben que el lenguaje es mucho más que un medio de comunicación, al reconocer que el cerebro influye en los procesos de aprendizaje, socialización, desarrollo, transculturización y adaptación al medio ambiente en el que viven las personas de la tercera edad.
Aprender y dominar más de una lengua requiere responsabilidad, voluntad, consistencia, perseverancia, tolerancia y disposición a descubrir y experimentar sensaciones interculturales desafiantes, pero a la vez gratificantes.
En tal sentido, los adultos mayores que desean ralentizar su envejecimiento cerebral deben aprender una o más lenguas, lo que les permite conocer las historias, las culturas y las gastronomías de aquellos países que decidan visitar y conocer por su propia cuenta.
Además, atreverse a aprender una lengua nueva a partir de los 50 años requiere voluntad, disposición, curiosidad y madurez personal. Según le consta a la neuropsicología, el cerebro, sin importar su edad, dispone de la reserva cognitiva necesaria para aprender una nueva lengua o idioma.
Como hemos visto en el cuerpo de este artículo, dominar una lengua o idioma nuevo no solo ralentiza el envejecimiento cerebral, sino que les permite a las personas de la tercera edad conocer otros países y entrar en contacto con sus gentes, sus historias, sus culturas y sus vidas cara a cara.
Finalmente, invertir en el bilingüismo y/o el multilingüismo garantiza una vejez más digna y divertida, ya que les permite a las personas de la tercera edad viajar, establecer nuevas relaciones interpersonales y disfrutar de sus gastronomías.
"Si hablas a una persona en una lengua que ella entiende, las palabras irán a su cabeza. Pero si le hablas en su propia lengua, las palabras irán a su corazón." — Nelson Mandela
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