El peor error que pueden cometer los adversarios de Esmelin Santiago Matías García o Santiago Matias, “Alofoke”, es intentar descalificarlo como hombre público por intentar penetrar en una sociedad dominada por grupos económicos elitistas, clasistas y excluyentes.
No es la mejor estrategia de sus oponentes intentar desprestigiarlo por éste manifestar sus ideas con lenguaje inapropiado o palabras mal sonantes, porque para corregir eso existen terapias de reestructuración cognitivas que ayudan a corregir con rapidez patrones de conducta de personalidad, y se les acabarían sus argumentos.
Los términos vulgares reprochables expresados porSantiago Matías sin tapujos en escenarios públicos y privados, lo aprendió en la universidad de la vida callejera, esa que gradúa a miles de jóvenes de bajos recursos que tuvieron la mala suerte de malvivir en comunidades empobrecidas y marginadas.
Matías nació en el Ensanche Capotillo en 1981, uno de los sectores populares de mayor densidad poblacional, de familias de muy bajos recursos.
Uno de los barrios más emblemáticos de la capital dominicana, que desde 1970 estuvo al frente de las luchas barriales en demanda de electricidad, agua potable, escuelas, vivienda, seguridad, pavimentación de calles, avenidas y oportunidades de trabajo.
Mas que sentirse avergonzado por su procedencia barrial, Matías siente orgullo de ser nativo de este rebelde y combativo barrio, calificado por la alta sociedad dominicana como nido donde surgían los peores delincuentes y criminales.
Siendo un niño de tres años, fue su barrio Capotillo el que a las 6:00 de la mañana de aquel fatídico abril de 1984 encendió la mecha de las violentas protestas que se extendieron por todo el país contra las medidas económicas que impuso el gobierno del presidente Salvador Jorge Blanco, represión gubernamental que dejóun saldo de cientos de muertos, heridos y presos.
Es cierto que Santiago Matías no tiene control de su verbo callejero insultante, irrespetuoso y grosero, pero continúa dando señales de superación, de querer deshacerse de esamala conducta aprendida.
Es normal que entre jóvenes criados en barrios marginados donde abunda la pobreza y la lucha por el liderazgo sectorial, se escuche entre ellos un lenguaje ordinario, tosco, reprochable y agresivo acompañado degesticulaciones faciales que muestran un estado de irareforzando con ello su deplorable oratoria.
Lenguaje y gestos utilizados como defensa para imponerse, someter a obediencia o neutralizar cualquier intento de desplazamiento de liderazgo tal y como igualmente ocurre en el reino animal cuando de liderazgo y defensa de territorio se trata.
Creo en la regeneración de la conducta humana. En aquella persona que repentinamente “despierta” y decide tomar acciones para modificar comportamientos equivocados.
En aquellos que buscan ayuda en busca de corregir trastornos de personalidad causado por problemas familiares, discriminación, abuso infantil, ambiente social tóxico, o influencia negativa de personas promotoras de hábitos contrarios a las leyes, valores cívicos, morales y espirituales.
No hay ser humano perfecto. Todos, de una u otra forma, cometemos errores, unos enmendables con facilidad y otros que requieren acciones terapéuticas complejas.
Con ayuda económica de sus padres y abuelos, Santiago Matías intentó ser ingeniero informático. Abandonó esa iniciativa universitaria en su tercer año educativo para dedicarse a la música urbana en especial el rap y el dembow.
Incursionó con éxito en el mundo de las ondas hertzianas como locutor y productor de radio alcanzando posiciones como productor discográfico para convertirse luego en un exitoso empresario y magnate de los medios de comunicación.
Para 2006 su éxito personal lo llevó a crear su primera empresa discográfica: AlofokeMusic para dar apoyo a los artistas urbanos.
Tras anunciar la creación de su propio partido, Dominicanos Primero, ha desatado un profundo debate en la sociedad dominicana, y un alerta de peligro en los grupos de poder o del establishment dominicano.
Ya es un auténtico fenómeno político a nivel nacional e internacional que ha de ser tomado en cuenta porque ha sabido capitalizar el descontento de la población hacia los políticos y partidos tradicionales.
Quiere adherirse a su favor a los miles de dominicanos (cerca del 45% de la población) que se han negado a ejercer su derecho al voto en las anteriores elecciones congresuales y presidenciales del país.
Su ventaja ante los aspirantes presidenciales de cara a las elecciones de 2028, es que Matías domina el lenguaje de la juventud de los sectores populares, sus inquietudes, sus modus operandi, sus necesidades y frustraciones porque élcreció y se crió junto a ellos en iguales condiciones.
El masivo respaldo recibido en sus jornadas de recolección de firmas en la provincia de Santiago de los Caballeros para legalizar su partido ha creado un precedente, al demostrar el poder comunicacional e influencia que tiene.
Sigue firme en sus ideas de que, si no gana las elecciones presidenciales en primera vuelta, será quien decida quién ocupará el máximo cargo en el Estado.
Creo que mientras peor se habla de él en este período de ebullición de su imagen como político “outsider”, más solidaridad y apoyo recibirá de quienes hace tiempo dejaron de votar por quienes durante los últimos 60 años han desgobernado el país.
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