“El afán del día no entra en conflicto con dedicar algunos minutos para mejor comprender dónde estamos y qué somos”.
Lo que acontece cada día con el mundialmente profuso transporte de aviones se inició hace apenas 123 años, cuando se lograron entonces las características de un avión “propulsado, controlado y sostenido”, con el motor como protagonista.
Para usos inclusive aún más allá de la aeronáutica el motor es una máquina que transforma diversos tipos de energía pudiendo generar hasta movimientos o desplazamientos.
En cuanto a los motores aeronáuticos o motores para aviones el propósito principal es la propulsión de la aeronave mediante la generación de una fuerza de empuje.
El proceso se fundamenta en lo general en cuatro etapas continuas: admisión, compresión, combustión y escape. Lo cual se realiza a partir de los componentes ventilador/compresor mediante lo cual aspira aire y lo comprime aumentando su presión; la cámara de combustión, mediante la cual se mezcla el aire comprimido con combustible y se enciende, elevando la temperatura a niveles extremos; luego los gases calientes impulsan la turbina que a su vez mueve el compresor y un ventilador frontal. A lo que le sigue la tobera que consiste en la expulsión de los gases a gran velocidad hacia atrás, generando el empuje.
En aeronáutica predominan dos tipos de motores, el de turbina para aviones grandes como los comerciales y de pistón para aviones pequeños como las llamadas avionetas; la turbina opera con un movimiento rotativo continuo mientras que el pistón utiliza movimiento alternativo como subir y bajar.
Se asocia al motor en especial su potencia que es la cantidad de trabajo o energía transferida por unidad de tiempo; como unidad de medida de la potencia se utiliza el llamado caballo de fuerza (HP del inglés) introducido por el físico James Watts a partir de la comparación con los caballos entonces “máquinas naturales” respecto a quien luego se asociara como unidad de medida a su nombre la conocida como watts o vatio en español.
Un HP representa la capacidad de elevar 175 libras a una distancia de un metro en un segundo, pero para una mejor ilustración y referido al motor del avión de los hermanos Wright en 1903 su potencia era de 12 HP, mientras que el modelo de avión Boeing 747 supera los 100 mil HP equivalente en potencia en promedio de cientos de automóviles de carrera, de ahí: ¡la enorme cantidad de toneladas que pueden transportar a largas distancias a velocidades de 900 kilómetros por hora!
El motor cual protagonista en el desarrollo de la aeronáutica.
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