Al menos 112 personas murieron y otras 837 resultaron heridas este miércoles en una oleada de bombardeos israelíes sin precedentes contra diferentes zonas del Líbano, según el Centro de Operaciones de Emergencia Sanitaria del Ministerio de Salud Pública.
El Ejército israelí justificó sus bombardeos masivos contra áreas centrales de Beirut sin previo aviso alegando que el grupo chií Hizbulá se ha desplazado "al norte de Beirut y los barrios mixtos" de la capital, fuera de su bastión tradicional en la periferia meridional.
En una videoconferencia con periodistas, el portavoz castrense, Nadav Shoshani, insinuó que los ataques israelíes de esta tarde contra el centro de Beirut -que siguieron a otros de forma simultánea contra el sur y el Valle de la Bekaa- respondían a esta presunta nueva estrategia.
"A lo largo de esta operación desde el 1 de marzo, e incluso antes, hemos visto a Hizbulá intentando expandirse y llegar a zonas que antes no se reconocían como propias de Hizbulá. Es parte de su estrategia", aseguró.
Preguntado sobre si el Ejército israelí había alertado con antelación de que iban a bombardear, en especial áreas céntricas y muy pobladas de Beirut, Shoshani dijo que "el factor sorpresa es relevante" cuando el objetivo son "terroristas".
En las últimas semanas y durante el conflicto que se abrió a raíz de los ataques de Hamás del 7 de octubre de 2023, Israel ya había bombardeado zonas suníes y no chiíes de Beirut.
El Ejército israelí bombardeó la tarde de este miércoles, coincidiendo con el alto el fuego en Irán, más de 100 "objetivos" en tan solo diez minutos en el Líbano, la mayor oleada de ataques desde el inicio de la guerra, causando pánico entre la población civil.
EFE constató un sur de Beirut colapsado y cómo decenas de ambulancias y camiones de bomberos emergían de las zonas atacadas, tanto en los suburbios de la capital, conocidos como el Dahye, como en la propia Beirut.
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