El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, prometió entregar un “dividendo” de US$5,000 a cada ciudadano adulto si los republicanos mantienen el control de la Cámara de Representantes y el Senado en las elecciones de medio término del próximo 3 de noviembre.
Trump hizo el anuncio este miércoles durante la convención nacional republicana que se celebra en Dallas, Texas, una inusual actividad electoral organizada por el partido para movilizar a sus votantes cuando faltan menos de dos meses para los comicios.
La convención fue bautizada como Trump-a-palooza.
“Si los republicanos ganan la Cámara de Representantes y el Senado de Estados Unidos”, Trump dijo que emitirá el pago a los adultos estadounidenses, al que comparó con la distribución de efectivo que puede realizar una empresa cuando obtiene buenos resultados.
El mandatario atribuyó la promesa a lo que calificó como la “tremenda fortaleza y éxito económico” del país y señaló que el dinero tendría que ser gastado dentro de Estados Unidos.
Sin embargo, no ofreció detalles sobre cuánto costaría el programa, de dónde saldrían los recursos ni qué mecanismo utilizaría el Gobierno para entregar el supuesto "dividendo".
Trump cayó al 33 % entre los votantes
La propuesta aparece en medio de una campaña electoral difícil para los republicanos. El partido busca conservar el control del Congreso y enfrenta señales de desgaste político de Trump, cuya popularidad se encuentra en niveles bajos.
“Quiero que finjan que me presento a estas elecciones”, pidió, pese a que decenas de candidatos en distritos reñidos han decidido omitirlo para que la impopularidad de Trump no les salpique.
El Financial Times reportó esta semana que la aprobación de Trump cayó al 33 % entre los votantes registrados, el nivel más bajo registrado hasta ahora por una encuesta.
Además, los demócratas mantienen una ventaja de 7,5 puntos porcentuales sobre los republicanos en la pregunta sobre qué partido prefieren los votantes para el Congreso.
El deterioro de la valoración presidencial coincide con el malestar de una parte del electorado por el costo de vida, la inflación y otros asuntos económicos.
También pesa sobre la campaña la guerra con Irán y el debate sobre el impacto de los centros de datos de inteligencia artificial, asuntos que han generado inquietud dentro del propio Partido Republicano.
La convención de Dallas busca precisamente reforzar la movilización republicana alrededor de Trump.
Este encuentro es una mezcla de convención política y acto de campaña, con el presidente como principal figura y con dirigentes, legisladores y candidatos republicanos intentando defender el balance de su administración.
La promesa de US$5,000 introduce un fuerte componente de economía populista en la campaña de medio término, pero por ahora permanece sin explicación cómo se financiaría y ejecutaría un pago de esa magnitud.
Su concreción, por tanto, dependería de detalles que Trump no presentó al hacer el anuncio y, en caso de avanzar, de la aprobación de las medidas necesarias por parte del Congreso.
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