El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a cuestionar este jueves la integridad del sistema electoral de su país al asegurar que existen "vulnerabilidades impactantes" en el proceso de votación y al acusar nuevamente a China de haber protagonizado "el mayor pirateo de datos electorales de la historia" durante los comicios estadounidense de 2020 que perdió ante Joe Biden.
Además, criticó a varias cadenas de televisión que se negaron a transmitir íntegramente un discurso pronunciado desde la Casa Blanca y planteó la posibilidad de retirarles sus licencias de operación.
Durante un mensaje dirigido a la nación desde la Casa Blanca, Trump afirmó que el sistema electoral estadounidense presenta fallas estructurales que, según dijo, comprometen la confianza pública en los procesos democráticos.

"No hay ningún país del tercer mundo que tenga unas elecciones como las que tenemos nosotros", sostuvo el mandatario, quien desde las elecciones de 2020 mantiene la posición de que hubo irregularidades en los comicios ganados por el entonces candidato demócrata Joe Biden.
Ello, pese a que tribunales federales y estatales rechazaron decenas de impugnaciones presentadas por su equipo y no hallaron pruebas de un fraude generalizado.
Como parte de sus anuncios, Trump informó la desclasificación de documentos oficiales que, según afirmó, contienen información sobre "vulnerabilidades impactantes" detectadas en la infraestructura electoral estadounidense.
Los documentos desclasificados también incluirán -dijo- archivos de la CIA sobre “un complot específico para manipular masivamente los resultados a favor del corrupto régimen de Nicolás Maduro en Venezuela".
Nuevas acusaciones contra China
El mandatario también responsabilizó a China de haber ejecutado "el mayor pirateo de datos electorales de la historia" durante las elecciones presidenciales de 2020 en EEUU.
Trump no presentó pruebas durante su intervención que sustentaran esa afirmación.
En los últimos años, diversas agencias de inteligencia estadounidenses han advertido sobre campañas de influencia e intentos de espionaje cibernético por parte de potencias extranjeras, entre ellas China, Rusia e Irán.
Sin embargo, las evaluaciones oficiales divulgadas hasta ahora no han concluido que esos esfuerzos modificaran los resultados de las elecciones presidenciales de 2020.
Las nuevas declaraciones del presidente reabren un tema que ha marcado la política estadounidense desde hace más de un lustro y que continúa alimentando la polarización entre republicanos y demócratas.
Trump arremete contra las cadenas de televisión
En otra parte de su intervención, Trump criticó a varias cadenas de televisión que decidieron no transmitir completo su mensaje presidencial.
El presidente consideró que esa decisión constituye una muestra de parcialidad informativa y afirmó que las autoridades deberían estudiar la posibilidad de retirar las licencias de las emisoras que, a su juicio, incumplen con su responsabilidad de informar.
Esto reactiva, adicionalmente, el debate sobre la libertad de prensa y los límites de las facultades del Gobierno federal respecto a los medios de comunicación.
En Estados Unidos, las licencias de radiodifusión son reguladas por la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC), un organismo independiente cuya actuación está sujeta a normas legales y constitucionales relacionadas con la Primera Enmienda.
A meses de las elecciones legislativas
Las declaraciones de Trump se producen cuando Estados Unidos entra en la recta final hacia las elecciones de medio mandato, en las que estará en juego el control del Congreso y numerosos cargos estatales.
La seguridad electoral, la regulación de las plataformas digitales, la influencia extranjera y la confianza en las instituciones democráticas figuran entre los asuntos que dominan el debate político previo a esos comicios.
La insistencia de Trump en cuestionar el sistema electoral de su país podría reforzar el respaldo de su base política, pero también profundizar la división existente sobre la legitimidad de los procesos electorales y la confianza en las instituciones, según evaluaciones previas de los analistas.
Sus nuevas acusaciones contra China y la desclasificación de documentos sobre presuntas vulnerabilidades electorales vuelven a colocar la seguridad del sistema de votación en el centro del debate político estadounidense.
Sobre el voto por correo
Trump volvió a cuestionar el voto por correo, al sostener que ese mecanismo facilita irregularidades y debilita la confianza en los resultados electorales.
Insistió en que el sistema debería limitarse a circunstancias excepcionales, como los militares desplegados en el extranjero o ciudadanos con impedimentos para acudir a las urnas, y reiteró que la expansión de esta modalidad durante los últimos procesos electorales incrementó los riesgos para la integridad de las elecciones, aunque no presentó nuevas pruebas que respaldaran esas afirmaciones.
Identificación obligatoria para votar
El presidente defendió la exigencia de un documento oficial de identificación con fotografía como requisito para ejercer el derecho al voto.
Según afirmó, la presentación de una identificación es una medida de "sentido común" que contribuiría a fortalecer la seguridad electoral, evitar la suplantación de identidad y aumentar la confianza de la ciudadanía en el proceso democrático.
Trump sostuvo que Estados Unidos debería adoptar estándares más estrictos, similares a los que, según él, existen en otros países.
Sobre el llamado a cambiar las leyes electorales
Trump instó a los ciudadanos a exigir a los legisladores estatales y federales reformas profundas a las leyes electorales antes de los próximos comicios.
Entre los cambios que promovió figuran el endurecimiento de los requisitos para votar, la reducción del uso del voto por correo, la adopción generalizada de la identificación obligatoria para los electores y otras medidas orientadas, según dijo, a garantizar elecciones "libres, justas y seguras".
El mandatario pidió a sus seguidores mantener la presión sobre las autoridades para que esas reformas sean aprobadas cuanto antes.
Seis puntos noticiosos adicionales del discurso de Trump
- Promoción del proyecto SAVE America Act. Trump utilizó el discurso para presionar por la aprobación de esta iniciativa, que exigiría prueba documental de ciudadanía estadounidense para registrarse como votante. Lo presentó como una pieza central de su agenda de reforma electoral de cara a las elecciones legislativas.
- Creación de una página web de la Casa Blanca sobre "integridad electoral". Anunció el lanzamiento de un portal oficial donde, según dijo, se publicarán los documentos desclasificados, denuncias e información sobre las supuestas vulnerabilidades del sistema electoral. Es un anuncio institucional con implicaciones políticas, porque convierte esas alegaciones en parte de la comunicación oficial de la Presidencia.
- Acusó a funcionarios de inteligencia de haber ocultado información. Más allá de señalar a China, Trump afirmó que responsables de las agencias de inteligencia encubrieron evidencia sobre interferencia extranjera en las elecciones de 2020, una acusación dirigida contra el propio aparato de seguridad nacional.
- No garantizó expresamente que aceptará los resultados de las elecciones de medio mandato. Tras el discurso, la Casa Blanca evitó responder de forma directa esa pregunta. Posteriormente fue el vicepresidente JD Vance quien manifestó que la administración respaldará los resultados electorales. Esa ausencia de un compromiso explícito por parte del presidente está siendo uno de los aspectos más destacados por la prensa estadounidense.
- Intentó vincular la seguridad electoral con la seguridad nacional. Trump presentó la protección del sistema de votación como un asunto de defensa nacional, argumentando que las interferencias extranjeras representan una amenaza comparable a otros riesgos estratégicos para Estados Unidos. Esa fue una de las líneas argumentales centrales del mensaje.
- Hizo un repaso de logros de su administración. Aunque el foco fue electoral, dedicó parte de la intervención a reivindicar políticas de su gobierno, entre ellas la reducción de costos sanitarios y otros resultados económicos, buscando enmarcar el discurso no solo como una denuncia, sino también como una defensa de su gestión.
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