El presidente de EE.UU., Donald Trump, se mostró convencido este viernes de que su Administración va a lograr que el Gobierno cubano se acabe poniendo del lado de Washington en un momento en el que se mantiene la campaña de presión estadounidense sobre la isla.
Al ser preguntado por el periodista Bret Baier en una entrevista con Fox News sobre si Cuba va a ponerse del lado de EE.UU. y no del de China, Trump respondió: "Creo que le vamos a dar un vuelco".
El mandatario elogió el papel del secretario de Estado, Marco Rubio, al ser consultado sobre las acciones de su Administración sobre la isla.
Además, Trump se mostró confiado en limitar la influencia de sus rivales globales sobre La Habana, cuando fue cuestionado sobre su postura sobre la visita del director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), John Ratcliffe, efectuada este jueves.
De acuerdo con un comunicado de la CIA, Ratcliffe viajó a la capital cubana para sostener conversaciones directas con autoridades del Ministerio del Interior y responsables de los servicios de inteligencia de la isla.
Durante la reunión se abordaron asuntos relacionados con la cooperación en materia de inteligencia, la seguridad regional y la situación económica de Cuba, en un contexto de persistentes tensiones entre Washington y La Habana, según la nota.
La visita incluyó reuniones con Raúl Rodríguez Castro, nieto del expresidente Raúl Castro y asesor de seguridad, así como con el ministro del Interior, Lázaro Álvarez Casas.
Además, esta semana han existido reportes, de la prensa local, sobre la posibilidad de que la justicia estadounidense presente un caso penal contra el expresidente Raúl Castro por el asesinato de cuatro aviadores voluntarios en 1996.
Desde enero pasado, Washington aumentó la presión sobre La Habana con un bloqueo petrolero vigente, impuesto a raíz de la captura del presidente depuesto de Venezuela, Nicolás Maduro, el 3 de enero en Caracas.
Cuba reconecta la totalidad de su red eléctrica tras apagón masivo
Mientras, la termoeléctrica Antonio Guiteras, a unos 100 kilómetros de la capital y la más importante de la isla, continúa fuera de servicio por una avería.
La Habana acusa a Estados Unidos de la situación "particularmente tensa" de su red eléctrica, afectada por prolongados apagones debido a la escasez de combustible. Washington, por su parte, asegura que la crisis actual es resultado de una mala gestión interna.
Desde que en enero la administración del presidente Donald Trump impusiera un bloqueo petrolero a Cuba, Washington solo ha permitido la llegada a la isla de un petrolero ruso con 100.000 toneladas de crudo, que ya "se agotaron", según comentó el gobierno comunista.
La isla de 9,6 millones de habitantes no dispone de reservas de diesel ni fueloil, lo que ha tensado la situación en la generación eléctrica y disparado los apagones, que superan las 20 horas en la capital y las jornadas completas en provincias.
Los reiterados apagones han provocado manifestaciones en las últimas noches en la capital, con cacerolazos y quema de contenedores de basura.
Este viernes también entró en vigor en el país una medida del gobierno que establece precios variables para la venta de combustible en dólares en las gasolineras estatales, la mayoría sin operar por falta de combustible.
Gobierno reajusta el transporte ante el impacto del cerco petrolero
Medios estatales informaron que el ministro de Transporte, Eduardo Rodríguez Dávila, explicó en una rueda de prensa que las disposiciones adoptadas buscan contrarrestar los impactos del cerco energético y dar prioridad a servicios considerados "imprescindibles" vinculados con la vida de la población y la economía.
En ese sentido, mencionó el aseguramiento del transporte de los combustibles, alimentos, medicamentos, exportaciones y materias primas esenciales, así como la atención diferenciada a sectores como la Salud Pública y la Educación.
Rodríguez Dávila precisó que las rutas de autobuses entre La Habana y las cabeceras de provincias se reducirán a tres frecuencias semanales, mientras que las que enlazan a la capital con las ciudades orientales Manzanillo y Baracoa tendrán cada semana.
En cuanto a los viajes por ferrocarril, dijo que hasta mediados de junio se mantendrá la programación actual, pero posteriormente los trenes nacionales saldrán cada dos semanas hacia las provincias orientales Santiago de Cuba, Guantánamo, Holguín y Granma.
Además indicó que en las provincias, las autoridades deberán dar preferencia a las rutas urbanas, suburbanas, rurales e intermunicipales consideradas imprescindibles, de acuerdo con la disponibilidad de combustible en cada territorio.
Rodríguez Dávila dijo a la prensa que a partir de ese momento, todas las capacidades de tren, de ómnibus y del ferry nacional se pondrán a disposición de las autoridades de los territorios y se implementará un sistema de asignación de capacidades, priorizando los viajes por extrema necesidad, a partir de listados organizados y controlados por las autoridades en cada territorio.
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